Mostrando entradas con la etiqueta HEREJIAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HEREJIAS. Mostrar todas las entradas
miércoles, 30 de diciembre de 2009
DESENMASCARANDO AL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD
EL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD
“Mas aun si nosotros o un ángel de cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado , sea anatema”
Gálatas 1:8
A fines de la década del 70 comienza un fuerte movimiento neo-evangélico enfatizando la prosperidad económica. Es en esa generación donde surgen ministerios norteamericanos que descubrieron una mina de oro hasta entonces no explotada. Por primera vez se comienza sistemáticamente a utilizar la “ fe “ de las personas o, mejor dicho, la superstición para hacer negocio.
En estados Unidos aparecen inmensos ministerios tales como el club PTL, club 700, entres otros, y figuras tan carismáticas y elocuentes como Jim Bakker, Rex humbard, Jimmy Swaggart, Pat Roberson o el afamado empresario de TBN Paul Crouch, ciertamente, todos con un estatus elevadísimo, propiedades, aviones privados, etc, y con un nítido denominador común: Una fuerte ligadura con el Vaticano.
Mas tarde, este movimiento de prosperidad fue tomando mucha fuerza en la década del 80 y principios de los 90, tanto así que ha perdurado con mucha presencia hasta nuestros días.
Debido al evidente fraude de los pioneros de esta teología satánica, La “horneada” de evangelistas norteamericanos se renovó y se propagó con un éxito de marketing tal cual como los afamados Mc Donalds.
Los predicadores del evangelio de la prosperidad, insisten en que no es voluntad de Dios el que sus hijos sean pobres.
Ellos apelan a muchos pasajes bíblicos, principalmente del antiguo testamento para sustentar su teología.
En la actualidad, existen muchos predicadores de esta falsa doctrina, principalmente son: Benny Hinn, Cash Luna Kenneth Copeland, Kenneth Hagin, David Y. Cho, Morris Cerullo, Guillermo Maldonado entre otros.
lunes, 28 de diciembre de 2009
¿QUE ES EL MOVIMIENTO CARISMATICO? ¿ES BIBLICO?

Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.
¿QUE ES EL MOVIMIENTO CARISMÁTICO?
No hay que confundir al Pentecostalismo con el Movimiento Carismático, aunque éste último salió del primero. El Pentecostalismo surgió a principios de este siglo como resultado del movimiento de la Santidad (Holiness Movement) Metodista.
El movimiento de la Santidad buscaba que los cristianos vivieran vidas santas, completamente separadas del mundo, y anhelaba un acercamiento más real a Dios, que el cristianismo nominal del siglo XIX, y por eso el énfasis en la "vida profunda espiritual" y en "los dones espirituales". Todo comenzó en una velada de oración estudiantil en el Colegio Bíblico Betel de Topeka Kansas, el 31 de diciembre de 1900. Una estudiante llamada Agnes Ozman, pidió al presidente de la escuela (quién pertenecía a, y predicaba, el Movimiento de la Santidad), Charles Parham, que le impusiera las manos y orara para que recibiera el Espíritu Santo, a lo que Parham accedió gustoso. Como resultado, Agnes comenzó a hablar supuestamente en chino.
Inmediatamente Parham se dio a la tarea de promover el don de lenguas, y muchos se entregaron a la causa. Uno de ellos, otro predicador de la Santidad, William J. Seymour, fue el director del famoso avivamiento de la Misión de la calle Azusa en Los Ángeles, California, en 1906. El movimiento alcanzó tal ímpetu, que muy pronto se veía por todos los EE.UU.. gente hablando en lenguas, recibiendo "el bautismo del Espíritu Santo" y ejerciendo el don de la sanidad. El Movimiento recibió el nombre de Pentecostés (Pentecostal en inglés), aludiendo al advenimiento del Espíritu Santo el día del Pentecostés en Jerusalén (Hechos 2:4). De este movimiento, han resultado una gran variedad de grupos e iglesias con tendencias pentecostales, como la Iglesia de Dios, las Asambleas de Dios, La Iglesia de Dios Pentecostés, y hasta grupos herejes como el de Jesus Only (Sólo Cristo), que niega la Trinidad.
Por otro lado, el Movimiento Carismático tiene un comienzo más reciente. Desde los fines de los años 40's con la aparición del "Sr. Pentecostés", David Duplessis, Oral Roberts y la fundación del Compañerismo Internacional de Hombres de Negocios del Evangelio Completo (Full Gospel Business Men's Fellowship International - F.G.B.M.F.I.) en la década de los 50's. Quizá el evento más sobresaliente que finalmente dio un impulso definitivo al Movimiento Carismático fue la "conversión" de Dennis Bennett, pastor de la Iglesia Episcopal de San Marcos de Van Nuys, California. Bennett "recibió el don de lenguas" en 1960 y con ello marcó el comienzo de la extensión del M.C. como un acontecimiento interdenominacional.

En la actualidad, aunque muchos ven a la Iglesia Pentecostés y el MC. como una sola cosa, como ya se indicó más arriba, hay entre ambos dos serias diferencias doctrinales: Una, que los pentecostales siempre han hecho un énfasis en la vida separada del mundo y la santidad, en tanto que los carismáticos toman eso como mero fariseísmo. Las mujeres eran (y hasta la fecha, algunas son) perfectamente identificables por la ausencia de su maquillaje, joyas, atuendos muy modestos y decorosos y total abstención de prácticas mundanas. Los carismáticos, en cambio, son bien identificables por su forma mundana de vestir. Para las mujeres carismáticas es perfectamente normal traer peinados ostentosos y kilos de maquillaje en el rostro, así como mostrar su cuerpo por lo escaso de la ropa, o por lo ajustado de la misma. Los hombres usan el cabello demasiado largo, o toman modas como la del pendiente en una de sus orejas. Cantantes carismáticos famosos, como Pat Boone (quien hizo el papel del pastor David Wilkerson en la película de "La Cruz y el Puñal") tienen como práctica cantar el sábado en la noche en centros nocturnos, y los domingos en la mañana en la iglesia. En una palabra, hacen oídos sordos al llamado bíblico a vivir vidas separadas.
La otra diferencia es que el MC es ecuménico y no conoce barreras denominacionales, entre tanto que los pentecostales hasta han abandonado su propia denominación por el creciente liberalismo que hay allí, así como lo hicieron cuando salieron de la Iglesia Metodista a fines del siglo pasado. La única base para tener compañerismo entre dos personas carismáticas, es que tengan "el don", sin importar a qué iglesia pertenezcan. No importa si creen en la salvación por la fe, en el nacimiento virginal de Cristo, en la inspiración de las Escrituras, en un infierno literal, en la Segunda Venida de Cristo, o si tiene a un usurpador ocupando el lugar de Cristo, etc.; lo único que importa es que tengan experiencias de éxtasis en común que atribuyen al Espíritu Santo. De ahí la mezcla nauseabunda inter-religionaria entre los carismáticos, que igualmente aceptan a grupos denominacionales evangélicos como: metodistas, bautistas, etc., como hasta sectas heréticas seudo-cristianas como la Iglesia Católica, y su hija espiritual, la Iglesia Episcopal o Anglicana. Los pentecostales, en cambio, salieron de la Iglesia Metodista por el creciente liberalismo en esa iglesia, y quizá los pentecostales de antaño salgan de su propia denominación otra vez, por la falta de una declaración doctrinal sólida bíblica.
Vemos, pues que las diferencias principales entre estos dos grupos es la separación ética y eclesiástica, que en el caso del MC ha llevado a la mundanalidad en los individuos, y a la unión adúltera espiritual ecuménica entre iglesias.
Las formas y prácticas del MC han ido tornándose cada vez más aberrantes y ridículas, y por lo tanto, más desviadas de la Palabra de Dios. De la simple "oración de fe" por imponer las manos a un enfermo, las prácticas de la sanidad han llegado hasta ridiculeces como mandar "trapos de milagros" de sanidad por correo, que al ponerlos en la parte del cuerpo afligida por algún mal, supuestamente es sanada instantáneamente; o como la práctica supersticiosa de invitar a las televidentes a poner la mano en el televisor contra la palma de la mano del predicador sanador electrónico de la televisión, para que al orar, sea sanada la persona de cualquier mal, como es la práctica de Oral Roberts, y su hijo Richard Roberts.

La práctica modesta en privado de "orar en lenguas", que originalmente caracterizaba a los carismáticos, en la actualidad ha llegado al indecente exhibicionismo inmoral público llamado: "avivamientos de risa", en el que hombres y mujeres (éstas en faldas o vestido) se revuelcan en el piso por una risa incontrolable provocada por el predicador al referirse a los sufrimientos de Cristo, como ocurre en los servicios de "avivamiento" conducidos por el predicador carismático de Sudáfrica, Rodney Howard-Browne.
La sencilla (aunque extra bíblica) práctica del predicador de sencillamente orar para que la gente sea "bautizada" en el Espíritu Santo, ha pasado a la herética y burlona práctica del predicador carismático de Orlando Florida, Benny Hinn, en la que sopla a los individuos, diciéndoles: "Recibid el Espíritu Santo", emulando las palabras del Señor Jesucristo hacia sus discípulos.
Finalmente, otros rasgos característicos que siempre han estado presentes en la mayoría de los grupos carismáticos (y que tristemente son imitados por muchos bautistas en la actualidad) son:
· La "actuación" de los cantantes carismáticos durante el canto, meneándose al son de la música, del mismo modo que los cantantes mundanos, con la correspondiente cercanía del micrófono a la boca, para sensualmente susurrar la letra al oído del oyente. La letra de los cantos está más centrada en el cantante, a manera de testimonio, que en una doctrina bíblica que exalte a Cristo; o sea, alejamiento de los himnos tradicionales que contienen abundante doctrina sana edificante, y que glorifica al Señor.
· Un reconocimiento desmedido público a los cantantes por medio del aplauso. Los aplausos son apropiados para el teatro, el estadio, el cine, etc., pero no en la casa de Dios, en donde sólo Él debe recibir la alabanza y el reconocimiento.
· Medios anti-bíblicos de levantar fondos, que normalmente sólo sirven para sufragar las extravagancias de los líderes de sus "ministerios".
· Palmadas y bailes (balanceo del cuerpo) al son de la música durante los cantos congregacionales que duran varias horas, comparado con los quince minutos de predicación de la Palabra de Dios, cuando la hay.
· Énfasis desmedido en la persona del Espíritu Santo en su hablar, en vez de en la persona de Cristo Jesús. Esto se traduce a enfatizar más el "bautismo del Espíritu Santo", en vez de la salvación y la regeneración en Cristo.
· Los dones del Espíritu son más enfatizados, que el fruto del Espíritu .
· Hacen del don de lenguas la única señal externa de ser salvo.
· Al aceptar nueva "revelación" de Dios, caen en el error de las sectas, de aceptar otra fuente de autoridad para su doctrina, aparte de la Biblia, sin mencionar los errores doctrinales que a veces traen dichas revelaciones.
· Y otras que varían de grupo en grupo.
¿ES BÍBLICO EL MOVIMIENTO CARISMÁTICO?

Los carismáticos, y los que simpatizan con ellos, al escuchar opiniones en contra de dicho movimiento, son prontos para calificar esas opiniones como blasfemias contra el Espíritu Santo, pues las "manifestaciones" externas de hablar en lenguas y las "sanidades" son la obra del Espíritu Santo, de acuerdo con ellos. Haciendo caso omiso de lo que las Escrituras puedan decir, o dejar de decir a su favor o en contra, inmediatamente señalan las manifestaciones externas y a los sentimientos internos como la mejor prueba que pueden ofrecer en apoyo de sus prácticas. Sin embargo, sin poner en tela de duda que tales "manifestaciones" existen, y que los sentimientos que experimentan los carismáticos son genuinos, la pregunta final que determina la autenticidad bíblica de cualquier práctica o creencia es: ¿QUÉ DICE LA BIBLIA AL RESPECTO?
No importa cómo yo me sienta, no importa lo impactante de los "milagros" operados en los círculos carismáticos, ni aun qué tan sinceros son los que participan (concediendo que grandes líderes han quedado en evidencia que no lo son). Lo único que debe importar a alguien que dice creer en la Biblia, y es seguidor de Cristo, es si tal o cual doctrina, o enseñanza, o práctica es bíblica, y por lo tanto, si trae honra al nombre de Cristo. Analicemos, pues, bíblicamente el Movimiento Carismático.
EL "DON" DE LAS LENGUAS
Los pasajes en que los carismáticos basan sus prácticas de hablar en otras lenguas se reducen básicamente a Marcos 16, Hechos 2, 10 y 19; y 1 Corintios 12-14. Solamente tres libros del Nuevo Testamento lo mencionan. Antes de analizar en forma general cada uno de esos pasajes que hablan de las lenguas, necesitamos establecer algunas verdades fundamentales que se enseñan en la Biblia acerca de las lenguas:
1. La palabra griega glossa, que en español se traduce "lenguas" se refiere a idiomas inteligibles, y no a balbuceo que no se puede entender. Cuando Pablo habla en 1 Corintios 13:1 de lenguas humanas y "angélicas", está tratando de establecer en todo el capítulo que el fruto espiritual del amor es más importante que cualquier don espiritual, aun que el don de lenguas humanas, o aun el de los ángeles, si es que el hombre jamás ha podido hablar en tales lenguas. No es un hecho, es un supuesto. La palabra clave es "si yo"; ya que en el versículo siguiente continúa diciendo: "y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes" No está diciendo que trasladar los montes es una práctica cotidiana de un cristiano, sino que si él tuviera tal fe que trasladase los montes; es un supuesto. Lo mismo ocurre en el versículo anterior.
2. Las lenguas bíblicas siempre se hablaron para testimonio; testimonio para que
inconversos pudieran escuchar la Palabra de Dios y fueran salvos, y testimonio de las grandezas de Dios. (Isaías 28:11-12; Hechos 2:7-11; 10:45-46; 19:6, 10; 1 Corintios 14:12; Hebreos 2:4)
3. Cristo nunca habló en lenguas, ni las promovió.
4. En la historia del cristianismo, después del tiempo de los apóstoles, sólo grupos sectarios herejes practicaron el hablar en lenguas; algunos, mezclando otras prácticas inmorales como danzar desnudos, profetizando, o en orgías.
5. Los grandes hombres de Dios, llenos del Espíritu Santo, que han traído masas a los pies de Cristo, en la historia del cristianismo, no han hablado en lenguas. Hombres como Charles Finney, R.A. Torrey, D. L. Moody, George Whitefield, los hermanos Wesley, Charles H. Spurgeon, David Brainerd, George Muller, Billy Sunday, y muchísimos otros, nunca hablaron en lenguas. La revista de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo falsamente les atribuyeron que hablaron en lenguas a algunos de grandes hombres, pero el Dr. John R. Rice hábilmente ha refutado tales afirmaciones en su libro Speaking in Tongues (Hablando en Lenguas).
6. En ninguna porción de la Escritura se sugiere siquiera que hablar en lenguas sea una (o la única) evidencia de ser llenos del Espíritu Santo, y mucho menos que sea evidencia de la salvación.
7. Ninguna epístola del Nuevo Testamento promueve, o siquiera menciona las lenguas; excepto la primera a los Corintios, y eso, para corregir los abusos que se hacían en esa iglesia de dicho don. Sin embargo, en la lista de los dones de Romanos 12, o en la de Efesios 4, no se hace mención de las lenguas.
Marcos 16:17-18
Ahora bien, tomando cada uno de los libros del Nuevo Testamento que toman el asunto de las lenguas, comenzamos con el de Marcos 16. Cristo les dice claramente a sus discípulos cuáles eran las señales que acompañarían a los que creían en Él:
En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos impondrán sus manos, y sanarán. (Marcos 16:17-18)
Todas estas señales tuvieron su cumplimiento en el libro de los Hechos, que contiene el relato de lo que hicieron los apóstoles, que eran los que creían en Jesús, en el momento en que dijo esas palabras. La palabra clave es "a los que creen". No debemos pensar que estas señales serían una norma para los creyentes en todos los tiempos, de lo contrario, ¿por qué entonces, los que así creen, no toman cosas mortíferas, o toman serpientes en las manos? Cierto es que así lo han hecho algunos grupos extremistas, con la correspondiente consecuencia trágica de la muerte.
Hechos 2
En este pasaje, el apóstol Pedro claramente dice que la experiencia de recibir el Espíritu Santo ese día de Pentecostés, era el cumplimiento de la profecía de Joel 2 (Hechos 2:16); y una profecía no se cumple repetidas veces sino solo una. El libro de los Hechos no está prescribiendo una práctica cristiana, sino describiendo un acontecimiento que tuvo lugar en un lugar y un momento determinados. Además, como ya se indicó, las lenguas que allí se hablaron eran idiomas perfectamente inteligibles, y con el propósito de que todos escuchan las maravillas de Dios.
Hechos 10
También este pasaje habla de las lenguas con el propósito de testimonio y magnificación del nombre de Dios: "Porque les oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios" (Hechos 10:46).
Hechos 19
Este pasaje relata el hecho de que los discípulos de Juan el Bautista que se convirtieron y hablaron en lenguas, junto con las otras grandes señales que Pablo hizo en Asia, eran para autenticar el apostolado de Pablo y para magnificar a Dios: "Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo y esto fue notorio a todos los que habitaban en Éfeso, así judíos como griegos; y tuvieron temor todos ellos, y era magnificado el nombre del Señor Jesús". (Hechos 19:11, 17)
1 Corintios 12-14
Como ya se indicó arriba, en estos capítulos se mencionan las lenguas, pero solo para corregir los abusos de este don que existían en la iglesia de Corinto.
En el capítulo 12 enumera Pablo los dones del Espíritu para enseñar que todos eran miembros de un mismo cuerpo, y que todos eran necesarios, para que no se menospreciaran unos a otros por tener tal o cual don; ni para que se sintieran cristianos de segunda clase los que no tenían algún don. Esto está en completa contraposición al sentimiento de culpa que inculcan los carismáticos a los cristianos que no hablan en lenguas.
En el capítulo 13, Pablo habla de la excelencia del fruto espiritual del amor, por sobre cualesquier otro don; fuera el de profecía, el de ciencia, el de lenguas, etc. En el versículo 8 claramente dice que estos dones cesarían, pero que el amor permanecería para siempre; luego en el versículo diez dice cuándo es que se acabarían las lenguas, que es cuando viniera lo perfecto. Para entender qué es lo perfecto, necesitamos entender primero qué es el don de ciencia y el de profecía, porque cuando éstos cesaran, es cuando se acabarían las lenguas también.
La profecía era el medio que Dios utilizaba para transmitir mensajes a los hombres; era el medio por el cual se comunicaba con su pueblo. El don de ciencia, o conocimiento, era la explicación de algunas profecías transmitidas por Dios a los profetas, para hacerlas entender. Todo cristiano que cree en la Biblia sabe que todo lo que Dios tenía que decir lo ha dicho ya por medio de la Biblia, y hasta tenemos una advertencia triple sobre añadir o quitar a lo que ya está escrito: Deuteronomio 4:2; Proverbios 30:5,6; Apocalipsis 22:18,19. De modo que el tiempo cuando ya no serían necesarias las profecías sería cuando se completaran las Escrituras, y eso fue en el primer siglo.
El tiempo, pues, en que vendría "lo perfecto", se refiere al cierre del canon del Nuevo Testamento. En este tiempo terminarían las profecías, el don de ciencia, y con ellos, el don de lenguas.
En el capítulo 14, Pablo prescribe las reglas bajo las cuales se debería hablar en lenguas, en el tiempo que todavía estaban vigentes:
1) En el versículo 15 Pablo exhorta a orar en el espíritu, pero también con el entendimiento.
2) Debería hacerse por señal a los incrédulos, v.22
3) Si iban a hablar en lenguas, deberían ser dos, o a lo más tres (v.27).
4) Se necesitaba un intérprete; si no había intérprete, el glosa-parlante debía quedarse callado (vv. 27, 28).
5) Las mujeres deberían callar en la congregación en lo relativo a profecías y lenguas (v.34), porque aun la ley decía que estuvieran sujetas, y porque además era indecoroso que hablaran en público (y lo sigue siendo). Y es la humilde opinión del que escribe que por cuestión de tiempo, es mejor que la mujer se conforme con el idioma que habla, de otro modo, entre más lenguas hable, más difícil será callarla, como lo demuestra la experiencia. Servimos a un Dios omnisciente.
6) Todo debía hacerse decentemente y en orden, v. 40.
TODAS, absolutamente TODAS estas reglas prescritas aquí son violadas en forma indiscriminada en las reuniones carismáticas.
Y ésta es la extensión de la enseñanza bíblica de las lenguas. No hay lugar en la Biblia para justificar la interrupción del sermón del predicador, para que en medio de él, produzca una sarta de vocablos que nadie parece entender, o le importara entender, para luego continuar con el sermón. No hay lugar en la Escritura para las recetas que dan los líderes carismáticos para que otros aprendan a hablar en lenguas. Oral Roberts, en una ocasión, al final de un servicio, instruía:
Ahora voy a hablar en lenguas suavemente y cuando les dé la señal, ustedes que ya tienen al Espíritu Santo, también quedamente empiecen a hablar en lenguas. Y los que nunca han hablado en lenguas, únanse, y no oren en inglés [su idioma natal]. Oren solamente con el corazón. No dejen que las palabras les salga de la cabeza. Oren sólo lo que les venga de su espíritu. (Citado en The Baptist Challenge).
El Dr. Hugh F. Pyle, en su excelente libro La Verdad sobre las Lenguas y el Movimiento Carismático, relata varios casos de personas que denuncian el hablar en lenguas como una farsa, otras como resultado de influencia demoníaca, que los cultos donde se habla en lenguas se asemejan mucho a ritos de éxtasis de religiones envueltas en el ocultismo, y aun otras como verdaderas experiencias de hablar en lenguas genuinas, pero diciendo toda clase de blasfemias contra Dios y el Señor Jesucristo sin saberlo, cuando la persona que hablaba pensaba que hablaba en algún tipo de lenguaje celestial. Relata por ejemplo el caso de a un hombre que había sido misionero en China, quien asistió a un servicio pentecostal en chino. Escuchando a uno de sus asociados hablar y gritar bajo un poder poco usual en perfecto chino, y no queriendo perderse de esa bendición, dejó su mente en blanco y se entregó a dicho poder externo. Entonces comenzó a sentir parálisis e inmovilidad en sus pies. Después, empezó que las piernas se le empezaban a dormir y se dio cuenta que pronto estaría postrado en el piso. Luego, el adormecimiento llegó a las rodillas. "Me alarmé", dijo. "Esta cosa no está viniendo del cielo sino de abajo. ¡Viene en la dirección equivocada!" Oró: "¡La sangre de Cristo me proteja de esta cosa!" Se desvaneció al instante, y volvió a ser normal otra vez.
Después su compañero, quien era mas sobrio y moderado, le dijo: "Ray, lo que me pasó esa noche no era de Dios. Era del diablo." Luego describió la oscuridad espiritual en la que fue sumergido después de la experiencia de éxtasis. (The Truth About the Tongues and the Charismatic Movement. Hugh Pyle, Sword of the Lord Publishers: Murfreesboro, TN; 1989, página 64)
Mucha gente que ha salido del MC testifican que hablar en lenguas es un hábito que se aprende. Si se aprende, entonces no puede ser un don de Dios. Hace años un amigo mío se unió a los carismáticos católicos, le pregunté: "Lalo, ¿y tú también ya hablas en lenguas?" A lo que respondió: "No, José, pero ya me las estoy aprendiendo".
En otros casos, es solamente un trance psicológico en que la persona se sumerge voluntariamente.
Pero no importa la causa o los razonamientos que expliquen los casos de hablar en lenguas. Insistimos que la regla que sigue marcando su veracidad y legitimidad es la Palabra de Dios, y ésta es muy clara al respecto.
El Movimiento Carismático
El Avivamiento más grande o El fraude más perjudicial de la Iglesia
Segunda Parte: EL "DON" DE SANIDAD Y HACER MILAGROS
Oral Roberts, Benny Hinn, Kenneth Copland y su esposa, Kenneth Hagin, Morris Cerullo, Peter Popoff y los ya depuestos y expuestos Jim Bakker y Jimmy Swaggart, han sido los modernos sanadores más famosos en los círculos carismáticos de habla inglesa (y algunos con éxito en otros países, por medio de traductores) gracias a los costosos programas de televisión transmitidos por ellos, y sufragados por ingenuos incautos. En los círculos hispanos tenemos lo nuestro también, y aunque no alcanzan el renombre de sus colegas americanos, sanadores latinos también tienen sus campañas de sanidad internacionales, como el famoso Yiyí Ávila, y muchos otros menos conocidos en diferentes países latinoamericanos.
La Farsa de los Sanadores de Fe

De no ser porque, junto con ellos, los sanadores se están despeñando hacia un evangelio barato, diferente al enseñado por los apóstoles, y al creído por los cristianos ortodoxos en todo el mundo, podríamos simplemente ignorar y despedir los "espectáculos" de los sanadores de fe, como mero emocionalismo que no conduce a nada serio, ni válido, que firmemente haga una diferencia en traer miles a los pies de Cristo; y las vidas extravagantes y licenciosas de ellos, como meras fallas de carácter cristiano que pudieran ser excusadas por el "bien" que producen; y por causa de sus enseñanzas, como a Apolos, sólo necesitarían que se les expusiese más exactamente el camino de Dios (Hch 18:26). Desafortunadamente, no podemos despedir estas cuestiones tan a la ligera. Las prácticas carismáticas de la sanidad, las vidas inmorales de los sanadores, así como sus aberrantes enseñanzas tan ajenas a las de la Escritura necesitan y merecen ser expuestas y condenadas a la luz de la Palabra de Dios.
La actitud simplista, de tratar de ignorar si las prácticas de hablar en lenguas, y sanar en público, tienen base bíblica, sólo porque tienen masas yendo en pos de los líderes carismáticos, no puede ser justificada, ni mucho menos tolerada. Lo que ocurre en los círculos carismáticos o es de Dios, o es producido por el experto en falsificaciones de las obras de Dios, que en el tiempo de Moisés logró usar a los hechiceros para imitar los milagros hechos por Moisés, y cuyos ministros se disfrazan como ministros de luz, él mismo apareciéndose como ángel de luz: Satanás mismo.
La autenticidad de los "milagros" de sanidad
La autenticidad de las "sanidades" realizadas por los sanadores de fe no siempre puede demostrarse tan fácilmente en la mayoría de los casos. Algunos casos son genuinos en el que la persona es realmente sanada, pero no por el poder de Dios, sino por el poder ocultista como el practicado por los sanadores síquicos, de los cuales haremos mención más adelante.
Otros casos, simplemente no se pueden demostrar porque los males "curados" no son orgánicos; o sea, enfermedades visibles cuya sanidad quede fuera de duda, como los milagros de Cristo y sus apóstoles en los que restituyeron el brazo, o la pierna, o aun los ojos, de personas que tenían un testimonio en la comunidad de haber sufrido de esa deficiencia orgánica por largo tiempo. Los modernos sanadores se especializan en "sanar" males no orgánicos como dolores musculares, o de espalda, o tumores en el hígado, o en el cerebro, o cáncer en los huesos, etc.; cosas que ni los sanadores, ni los "sanados", realmente pueden atestiguar, ni mucho menos el público, porque nadie sabe si realmente tienen esos padecimientos; y aún así , está científicamente demostrado que el 98% de las enfermedades que padece el ser humano son sicosomáticas; o sea, que se originan en la mente del paciente. De ahí que, muchos pacientes que (como decimos en México) "le hacían al cuento" (tr. fingían) respecto a un padecimiento, después de haber sido "sanados" se van muy contentos pensando que su gurú favorito los sanó, cuando en realidad nunca tenían nada.
Aun otros casos, pueden simplemente ser delatados como vil charlatanería, en los que los pacientes se prestan al emocionalismo, dejándose caer hacia atrás, para deleite de los sanadores, y consecuentemente, del público. Sólo se necesita mirar por televisión un programa de sanidad, para darse cuenta que la gran mayoría de las personas asistentes a dichos servicios, son ya "creyentes" miembros de alguna iglesia que cree y practica la anti-bíblica doctrina de la sanidad por medio de sanadores de fe. Al observarlos, uno ve que saben los himnos que se bailan allí (perdón, que se cantan allí); saben levantar las manos, saben el argot religioso al referirse a ser muertos (en inglés: "slain") en el Espíritu; en fin, saben la mecánica para envolverse en el emocionalismo, que allí ocurre. Algunos de ellos quizá participen del fraude y el engaño sentimental "inocentemente", pero otros lo hacen deliberadamente. El Dr. Pyle, en su libro La Verdad Sobre las Lenguas y el Movimiento Carismático ("The Truth about Tongues and the Charismatic Movement"), relata que un médico de St. Petersburg, Florida, investigó una supuesta sanidad de Peter Popoff, y dijo que nunca ha visto un caso documentado de sanidad.
Popoff, quien es un "sanador" con sede en California ha simulado que recibe de Dios [información] acerca los nombres y los males de gente enferma que él se propone sanar. Pero algunos escépticos descubrieron, más bien, que estaba recibiendo información de su esposa por medio de una conexión de radio.
La gente pensaba que su conocimiento era algo milagroso hasta que se descubrió el fraude del radio. Popoff finalmente admitió que habían usado el radio con información enviada por su esposa, para sacar gente de entre el público para ser sanados.(The Truth about Tongues and the Charismatic Movement. Hugh F. Pyle; Sword of the Lord Publishers: Murfressboro, TN; pp. 17, 18)
Muchos "sanados" han muerto inmediatamente después de su "sanidad."
Aun otros casos de personas "sanadas", han muerto poco después de que los sanó el sanador de fe; inclusive de entre los mismos sanadores. Ya en el número 5 de APOLOGÍA, de Marzo-Abril de 1992, reportamos que:
El pentecostés glossa-parlante (que habla en lenguas), Jamie Buckingham, editor en jefe de Ministries Today, murió de cáncer en el riñón el mes pasado [febrero] a la edad de 59 años. Fue el autor o coautor de más de 40 libros, y fue el editor principal de Charisma [famosa revista oficial del Movimiento Carismático]. Tuvo una operación del riñón en julio de 1990, y luego dijo que había tenido una sanidad milagrosa. En la edición de 4/90 de Charisma, había dicho que Dios, por medio de "una vocecita", le susurró: "Es mi deseo darte por lo menos otros 50 años de vida." Y dijo: "También creo que Dios me ha prometido que puedo vivir por lo menos hasta los cien años" Sin embargo, en junio de 1990 se le diagnosticó cáncer de riñón "inoperable". Las "vocecitas" que a veces escuchan los carismáticos, son demonios mentirosos. (APOLOGÍA, #5, Marzo-Abril 1992; página 8)
Además, también en el número 11 de APOLOGÍA, reportamos de una mujer que murió después de haber sido "sanada" en un servicio de Morris Cerullo:
La Srita. Audrey Reynolds asistió a una campaña de sanidad en Londres este año, y creyó que había sido sanada de una anomalía cerebral. Dejó de tomar su medicina, y como resultado, sufrió una conmoción cerebral fatal. Sir Montague Levine, un coronel de Southwark, dijo a un reportero: "Es una tragedia que ella haya salido de ese servicio creyendo que estaba curada de todo. Tristemente, la llevó a la muerte.
Andrew Ferguson, médico general con diez años de ejercer, y actualmente Secretario General del Christian Medical Fellowship, estuvo presente en las sesiones de la corte Earl. Recientemente escribió: "Los milagros de sanidad del Nuevo Testamento fueron instantáneos, reversiones totales de enfermedades obvias, orgánicas, que nadie podía cuestionar; y ése era el objetivo dorado prometido por Cerullo en los anuncios de su campaña. No vimos nada verificable que se asemejara a esto." (APOLOGÍA #11, Marzo-Abril de 1993, página 5)
El hermano Pyle, en relación a esto, nos relata que
Kathryn Kuhlman era una mujer "sanadora", que cuando se enfermó, fue a Tulsa [Oklahoma] al "sanador" número uno: [Oral] Roberts, ¡solo para morir! Cuando Jack Coe murió de cáncer, el Dr. John R. Rice nos recordó que "¡los sanadores también se mueren!" (Pyle, página 15)
Y más adelante, Pyle también menciona que:
En 1984, James Meeks, diabético, fue a ver al sanador de fe Danny Davis en Lubbock, Texas. Después del primer servicio, Meeks tiró su insulina. En el segundo servicio empezó a vomitar. El sanador le dijo que estaba "devolviendo la diabetes," de acuerdo con su esposa. Meeks murió después del servicio. (Ibídem, página 17)
Ausencia de casos documentados
Cuando confrontados con hechos contundentes científicos y médicos, los sanadores no han pasado la prueba. También el hermano Pyle nos relata que
En junio del año pasado [1988] Oral Roberts insistía en que había levantado a varias personas de entre los muertos. Un caso era el de una mujer que vino corriendo a él durante un servicio diciendo que su bebé había muerto durante su sermón. Después de mucha publicidad sobre esto, Roberts, un mes después, evasivo, admitió que quizá el bebé realmente no había muerto cuando la madre se lo trajo a él. (Ibídem, páginas 15, 16)
Y en la ya citada edición #11 de APOLOGÍA, también reportamos el Fiasco en Calcuta de Morris Cerullo:
El 17 de octubre de 1992, en un artículo de primera plana del The Times of India, el periódico de mayor circulación de la India, reportó que el "sanador de milagros" Morris Cerullo, quien prefiere llamarse a sí mismo "hombre de Dios", fue declarado persona non grata y fue sacado del país por la policía de Calcuta, después de que su servicio masivo de sanidad esa mañana en el Park Circus Maidan se convirtiera en un fiasco, y gente del público sacudiera la plataforma retando la eficacia de su poder sanador. El artículo declaró también que por "involucrarse en actividades indeseables, Morris Cerullo fue puesto en un avión rumbo a los EE.UU. esta mañana." Se reportó que la multitud se impacientó al no poder probar Cerullo su poder sanador. Empezaron a gritar: "Regresa, vete, Cerullo" y se abalanzaron hacia la plataforma. Antes de que la situación fuera incontrolable, la policía rescató al Sr. Cerullo. Más tarde, dicen que se registró una demanda contra la Escuela del Ministerio de Evangelismo del Este de India ubicada en Calcuta, la cual había organizado el evento. (APOLOGÍA #11, Marzo-Abril de 1993, página 5)
Un médico inconverso, el Dr. William Nolen, escribió un libro intitulado La Sanidad: Un Doctor en Busca de un Milagro ("Healing: A Doctor in Search of a Miracle"), en el que incluye un capítulo para tratar con los sanadores carismáticos, enfocándose a la difunta Kathryn Kuhlman, ya citada anteriormente. Él personalmente le escribió a la Srita Kuhlman y le pidió una lista de casos comprobados de personas que habían sido sanadas en alguna de sus campañas de sanidad; el Dr. Nolen nos relata:
Le escribí a todas las víctimas de cáncer de su lista ocho en total y el único que se prestó a cooperar fue un hombre que decía haber sido curado de cáncer de la próstata por la Srita. Kuhlman. Me mandó un reporte detallado de su caso. El cáncer de la próstata es muy común que responda al tratamiento de hormonas; pero si se extiende aun, también es común que responda en alto grado a las radiaciones. Este hombre había tenido muchos tratamientos con cirugía, radiaciones y hormonas. Y también había sido "tratado" por la Srita. Kuhlman. Él escogió atribuir su curación (o disminución, según haya sido el caso) a la Srita. Kuhlman. No obstante, cualquiera que lea su reporte, sea doctor o no, inmediatamente verá que es imposible asegurar cuál de los tratamientos realmente hizo más para prolongarle la vida. Si la Srita. Kuhlman tuviera que apoyarse en este caso para probar que el Espíritu Santo "curó" el cáncer por medio de ella, estaría en serios aprietos. (Healing: A Doctor in Search of a Miracle, William Nolen. New York: Random House, 1974, página 107)
En el mismo libro, el Dr. Nolen relata de una ocasión que fue a presenciar personalmente lo que ocurría en uno de los servicios conducidos por la Srita. Kuhlman. Al principio quedó impresionado por la compasión y ternura que ella exhibía, pero a la hora exacta en que tenía que terminar el programa (porque estaba pasando al aire por la televisión), las largas colas que aun permanecían afuera esperando entrar, fueron dispersadas y mandadas a sus casas tal y como habían venido; y los que habían sido "curados" y dejado sus sillas de ruedas. salieron de allí muy felices, pero todavía en silla de ruedas. (Ibídem, página 60)
Falta de fe , es la causa del fracaso
Y cuando el sanador no produce el milagro, la gente es la que tiene la culpa. Una vez más, el hermano Pyle relata:
Un misionero del Pacífico en una Conferencia habló de una reunión en Hawai donde un "sanador" carismático sostuvo en alto a un bebé y les aseguró a los padres que "Dios va a levantar a este bebé a la vida". Después de que fracasó, les gritó a los padres que fue por su incredulidad que el bebé aún seguía muerto. (Ibídem, página 17)
De manera que sí la persona es sanada, es por el don del sanador, pero si no, es por la falta de fe de la persona.
Otros, se "curan en salud" simplemente diciendo que es el Espíritu Santo el que hace la obra; así, si la persona no se cura, ha de haber sido porque no quiso el Espíritu Santo.
Los sanadores recurren a la medicina convencional
Uno se preguntaría, y con justificada razón, "¿Por qué los sanadores, algunos usan lentes para ver bien?"; otros recurren a médicos convencionales, cuando al fin se convencen que ninguno de sus colegas los puede sanar; y aun otros, como Oral Roberts, tiene un hospital enorme en Tulsa, Oklahoma.
Calvary Contender reportó el caso de Charles y Frances Hunter, los cuales creen que todo cristiano debería realizar sanidad como parte del cumplimiento de la Gran Comisión:
Frances dijo: "Todos los que crean van a poder imponer las manos en los enfermos, y los enfermos se van a recobrar". Pero en enero de 1988, ella contrajo conjuntivitis aguda durante una gira de sanidad y no se pudo deshacer de ella a pesar de tener todo un equipo de sanadores con ella (Charisma, 5/88). Finalmente se fue a atender con un doctor en una clínica médica.
El caso triste de Jim Bakker, después de haber sido expuesto y encarcelado por su vida inmoral y fraudes multimillonarios en contra de su "ministerio" ¡Alabado sea el Señor! (Praise the Lord - PTL), y abandonado por su extravagante mujer, Tammy Fay, tuvo que ser tratado sicológicamente por la crisis emocional y depresión que le causó todo este novelesco escándalo.
Los sanadores carismáticos, escándalos inmorales, y fraudes millonarios
Ya es del conocimiento común, las extravagancias, vidas de lujo y despilfarro, homosexualidad y adulterio, que tarde o temprano los líderes carismáticos (por lo menos en los EE.UU.) quedan expuestos; como es el caso de Jim Bakker, arriba mencionado, y Jimmy Swaggart, Rev. Ike, Oral (padre) y Richard (hijo) Roberts.
La "decente virgen" secretaria "cristiana", Jessica, con la que Jim Bakker tuvo relaciones, junto con otro evangelista, en un hotel en Florida, durante años vivió felizmente en silencio con miles de dólares a la semana que Bakker le pagaba para que no hablara de los tesoros de PTL , pero que al final, al rehusarse a seguir siendo "explotado", Jessica lo delató, y vendió su historia a la revista pornográfica Playboy, para la que posó desnuda "liberada" de los estigmas religiosos. Cuando Jerry Falwell trató de rescatar PTL, descubrió que el mal estaba más profundo, y había testigos que acusaban a Bakker que desde 1956 había practicado la homosexualidad.
Jimmy Swaggart, al descubrirse toda esta suciedad, dijo públicamente que aunque era un día triste, era un día alegre porque al fin se estaba extirpando este "cáncer." Sin embargo, un año después, otro colega carismático reveló fotografías de él recurriendo a una prostituta en New Orleans. Su denominación (Asambleas de Dios) lo disciplinó y expulsó, pero poco después volvió a su programa de televisión en desafío a su denominación, porque dijo: "Oral Roberts ha expulsado los demonios que había en mí." Evidentemente Roberts ya le había perdonada que un año antes Swaggart denunció públicamente que Oral Roberts había hecho chantaje a Dios por $8 millones de dólares.
Todo esto aunado a los excesos de lujo de la vida privada, sufragada con las ofrendas de sacrificio de millones de televidentes incautos, y que han sido expuesto públicamente por los medios de comunicación seculares. El Rvdo. Ike es famoso por sus trajes de $1,000 dólares que viste, Bakker acostumbraba hospedarse en suites presidenciales que cuestan $1,000 dólares la noche. En tres años, los Bakker "ganaron" $5 millones de dólares de dinero del PTL, y llegaron a ser dueños de un condominio en Florida, una "casa pastoral" junto a un lago en Carolina del Sur, y otra en las montañas de Tennessee. La casa de Jimmy Swaggart fue valuada en tres cuartos de millón de dólares, y junto a ella, su hijo construyó una de más de medio millón. Oral Roberts en una ocasión rogó a los americanos a que le enviaran 4.5 millones de dólares para que Dios no lo llevara "a casa", mientras que él vive en una casa de medio millón (y tiene otra en Palm Springs de $285.000, y otra en Beverly Hills de $2.4 millones de dólares), y su hijo se estaba mudando a una casa de 7,100 pies cuadrados (660 m2), valuada en $214,000.
Antes del escándalo de Bakker, PTL había anunciado que empezarían series de novelas "cristianas". Si se referían a novelas ficticias, éstas nunca vieron la luz; pero la realidad cruda expuesta por los medios de comunicación de todo este escándalo sexual y monetario, superó con creces la imaginación de cualquier escritor de novelas, no sólo "cristianas", sino de cualquier género.
Casos genuinos de sanidad
En base a lo expuesto en la sección anterior, la gran mayoría de casos de "sanidad" se pueden explicar por seudo-sanidad de enfermedades sicosomáticas, o de enfermedades o males que nunca existieron, o vil charlatanería. Pero, ¿qué de los casos en que las personas genuinamente han sido sanadas? Sanidades genuinas no pueden explicarse sino por una de dos causas: por el poder de Dios como resultado de intervención directa de Dios, sin necesidad de sanadores de fe; o por el poder de Satanás, como el practicado en la actualidad por los sanadores síquicos, que no es otra cosa sino la antigua práctica ocultista de brujería. Estudiemos ambas en un poco más de detalle.
La Sanidad Síquica (Psychic Healing)
Sanidad Síquica es el nombre moderno para la antigua práctica ocultista de magia y brujería. Reposa sobre la creencia ocultista que el hombre puede desarrollar una habilidad sobrenatural dentro de sí mismo, a través de fuerzas síquicas. La variedad de sus actividades es enorme, y van desde los pases "inocuos" (inofensivos) de las manos cerca del cuerpo de una persona sin tocarla, pasando por la acupresión (toque de áreas del cuerpo específicas para manipular la "energía"), hasta la atrevida cirugía síquica, por la cual tumores, tejido muerto y cataratas son extirpados síquicamente, mientras el "cirujano" está en trance. Estas actividades han sido agrupadas por John Weldon & Zola Levitt en su libro Sanidad Síquica ("Psychic Healing"), en tres categorías principales: 1) Diagnosis síquica, que incluye la clarividencia y sicometría; 2) Sanidad síquica, que involucra la curación de las enfermedades diagnosticadas, por medio de imposición de manos, o por otras maneras como acupresión, por la cual se "realínean" los "desequilibrios de energía" dentro del cuerpo humano, que producen las enfermedades; y 3) La cirugía síquica, en la que, como se indicó arriba, el "cirujano" en trance, es ayudado por espíritus doctores que lo utilizan a él como instrumento, para extraer tumores, tejido muerto y otros males internos.
En su libro, los autores Weldon y Levitt, revelan la sorprendente actividad y aceptación síquicas que existe en la civilización occidental. Es realmente el encuentro del oriente con occidente. Las prácticas ocultistas de las religiones orientales de China, la India, el Tibet, etc. están siendo reavivadas, aceptadas, y hasta promovidas por centros médicos serios convencionales. Un hospital en Los Angeles es reportado que utiliza curanderos de México para curar a sus pacientes mexicanos. Muchas prácticas de curación con raíz en el ocultismo oriental se llevan a cabo en la actualidad bajo diferente nombre "científico", logrando así una aceptación ciega de gente ingenua; y sí, cuesta aceptarlo, pero hasta por cristianos. Weldon y Levitt comentan que:
Por supuesto, la gente moderna no siempre mira hacia atrás, a los tiempos antiguos, ni hacia el "oriente misterioso" para encontrar técnica alternativas de curación; por lo menos no conscientemente. Pero hay un número enorme de procedimientos y diagnósticos nuevos, muchos de los cuales tienen sus raíces en el ocultismo oriental. Iridología, medicina astrológica, terapia con color y sonido, tratamientos de radiónica, cinesiología aplicada, orgonomía, bio-retro-alimentación, terapias de "vidas pasadas", reflexología o terapia de zona, rolfing, homeopatía, terapia de polaridad, y fotografía kirliana representan sólo unas cuantas de las alternativas de curación nombradas con tanta fascinación. Estas varían en validez y efectividad, pero todas ellas representan desviaciones de la práctica médica moderna principal. En realidad, muy pocas tienen posible valor médico. (Psychic Healing, por John Weldon y Zola Levitt. Moody Press: Chicago, IL, 1982; página 18)
Las mismas personas involucradas en estas prácticas sanadoras modernas admiten que:
El sacerdote-chamán-doctor, que es con lo que empezamos, está regresando. Apenas hace una generación, pocos americanos habían escuchado de la acupuntura, los ejercicios taoístas, masaje de acupresión, sanidad ayurvédica, yoga, y cosas así. En la actualidad, hasta el jefe del Instituto de Moscú de Medicina Tropical y de Parasitología declara: "Se deberían hacer a los brujos curanderos un canal para la expansión del conocimiento médico moderno." (Weldon, página 18)
Evidencia de que esto es así, lo encontramos en todos los círculos, aun cristianos hispanos, que practican ingenuamente algunas de estas formas de ocultismo oriental.
La fuente de poder de la Sanidad Síquica
Un hecho que debemos dejar bien establecido es que ningún ser humano tiene poder para curar. Aquellos que lo hacen, lo hacen con un poder externo, ajeno a ellos, que en realidad no es ni puesto a disposición de ellos, pues la práctica demuestra que ni ellos lo pueden ejercer a voluntad. ¿De dónde pues es ese poder que obra a través de ellos? Sybil Leek, una de las brujas más famosas de Inglaterra, nos lo revela en una cita tomada de Nadie se atreve a llamarla Brujería ("None Dare Call it Witchcraft"):
¿En qué creemos las brujas? Primeramente, creemos que toda persona tiene la habilidad de desarrollar poderes mágicos dentro de sí mismo. Buscamos la sabiduría antigua por medio de fuerzas síquicas, y sabemos que cada individuo tiene una unión personal con la divinidad. En segundo lugar, creemos en la reencarnación, la supervivencia del espíritu después de la muerte; es esencial para nuestra fe. (Ibídem, página 17)
Esas fuerzas síquicas, al examinar todo este fenómeno, con su asociada creencia en la reencarnación, médium, creencia en Ovnis, astrología, acupuntura, y la adversidad hacia todo lo que tenga que ver con Dios, no pueden ser otras que las fuerzas demoníacas con nuevo nombre.
La sanidad síquica y la parapsicología tienen pruebas irrefutables de estar relacionadas con la actividad ocultista; por lo tanto, es peligroso, porque está condenado por Dios en su Palabra.
La fuente del poder de los Sanadores de Fe
Si los individuos no pueden poseer en sí mismos poder para sanar (ni aun los sanadores síquicos), es evidente que el poder con el que sanan los sanadores de fe, viene de una fuente externa ajena a ellos. Por supuesto, un carismático lo atribuiría inmediatamente a Dios mismo; pero, ¿es esto así?
Dios, sin lugar a dudas, tiene poder para sanar, y su poder no está limitado a una cierta época o dispensación. El nombre mismo de Dios es asociado con la sanidad:
Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de su ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador. (Exodo 15:26)
y
Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y yo hago vivir; yo hiero, y yo sano; y no hay quien pueda librar de mi mano. (Deuteronomio 32:39).
Y en caso de enfermedad, Santiago exhorta a orar con fe para que Dios los sane (Stg 5:14, 15)
La cuestión no es si Dios puede sanar o no, sino si se vale Dios de intermediarios para sanar en la actualidad. Ya trataremos más la enseñanza del Nuevo Testamento sobre la sanidad, pero lo que aquí debemos dejar claro es que el poder con que genuinamente sanan algunos sanadores de fe, es el mismo que el de los brujos y los sanadores síquicos. Rafael Gasson, quien antes de ser cristiano fue médium espiritualista, dijo:
Hay muchos, muchos espiritualistas en la actualidad que están dotados con el don sobresaliente de sanar por el poder de Satanás, y yo mismo, habiéndolo usado de esta manera, puedo atestiguar que vi sanidades milagrosas den reuniones espirituales para sanar. (The Challenging Counterfeit, por Raphael Gasson. Plainfield, NJ: Logos International, 1966; página 60)
Definitivamente, dejando a un lado las pseudo sanidades efectuadas en los exhibicionistas servicios de sanidad carismáticos, los casos genuinos de sanidad, por medio de sanadores de fe, son efectuados, no por el poder de Dios, sino por el poder de Satanás.
La Doctrina Carismática de la Sanidad y los Milagros
Lo primero que se debe señalar en cuanto a la base doctrinal del Movimiento Carismático, es que no tiene ninguna. Aunque por supuesto, los apologistas carismáticos recurren a ciertos pasajes, para sustentar sus creencias, con una hermenéutica (ciencia de interpretación bíblica) bastante defectuosa; la doctrina no es motivo de preocupación para la mente carismática.
Ensalada Denominacional Carismática
La doctrina ocupa un segundo término, cuando mucho, en la vida e iglesias carismáticas. Tan es así, que las prácticas carismáticas han rebasado toda frontera denominacional en la actualidad. El moderno movimiento carismático, o neo-pentecostalismo, como uno de sus adheridos mismo confiesa:
Apela a personas de la clase media, de la clase media alta y de la comunidad académica, así como a sacerdotes, clérigos, ministros, pastores y líderes laicos de las varias denominaciones y confesiones cristianas. Se aparta de la rigidez del fundamentalismo, moviéndose hacia un evangelicalismo progresivo en que se afirman esencialmente la autoridad de la Biblia, la necesidad de un encuentro personal con Jesucristo y el testimonio cristiano en todos los niveles de la vida. No mantiene estructuras eclesiásticas de ninguna clase. Es realmente una fraternidad cristiana donde no existen diferencias entre jerarcas y miembros. "Liberales" y "conservadores", protestantes católicorromanos y griegos ortodoxos mantienen sus individualidades doctrinales y eclesiásticas; pero tienen una cosa en común: La experiencia personal del bautismo del Espíritu Santo. (Teología del Movimiento Carismático Contemporáneo; por Alfonso Rodríguez Hidalgo. Editorial Caribe: Miami, Florida; 1988, páginas 14, 15énfasis añadido)
Y no podría ser de otro modo, ya que el que los carismáticos mismos consideran "padre" del movimiento carismático moderno, David Bennett, quien era de original congregacionalista, pero que se convirtió al episcopalismo, era el "rector" de la Iglesia Episcopal San Marcos de Los Angeles, la cual vio nacer este movimiento en 1960, como lo indicamos en el anterior número de APOLOGÍA. Este movimiento pronto se extendió por todos los EE.UU. y el mundo entero, alcanzando no solamente diferentes grupos étnicos, sino todo grupo cristiano nominal.
De ahí que los evangélicos carismáticos sean tan simpatizantes de los católicos (y de toda otra denominación salida de la Iglesia Católica, como la Anglicana o Episcopal, y la Griega Ortodoxa). Reconocidos líderes carismáticos, como Paul Crouch, presidente de la apóstata Trinity Broadcasting Network (TBN), que patrocina y trasmite el programa Praise the Lord! (¡Alaben al Señor!). Paul Crouch, junto con su esposa Irma Serrano (no perdón, Jane Crouch; las dos andan igual de pintarrajeadas) recientemente anunció (ver noticia en la sección de noticias de éste número) que sus transmisiones estarán llegando a Roma, para que el Papa Juan Pablo II se deleite con Praise the Lord!; pero para que se sienta como en casa, no faltarán los programas, estudios bíblicos, y charlas por sacerdotes católicos, que siempre son bienvenidos a este programa.
Tal mezcla anti-escritural es una abominación a Dios, y es una prueba de la ilegitimidad y adulterio espiritual de este movimiento diabólico. La Biblia dice que no puede haber comunión entre la luz y las tinieblas. Un sistema religioso que tiene a un farsante a la cabeza, que dice ser el vicario Jesucristo, pero que enseña doctrinas contrarias a las que Jesucristo predicó como: el Purgatorio, la Inmaculada Concepción de María, la Asunción de María, oración a los santos, salvación por obras, adoración a la hostia-dios; que otorga poderes a sus sacerdotes para perdonar pecados, a los cuales les prohíbe el matrimonio, a pesar de ser éste considerado un sacramento por la misma iglesia, y prohíbe participar de alimentos que Dios creó (1 Timoteo 4:3); que enseña que el sacrificio de Cristo por la humanidad no fue suficiente, porque María es considerada como co-redentora, y mediatriz entre Dios y los hombres, contrario abiertamente a las Escrituras (Juan 19:30; Juan 14:6; 1 Timoteo 2:5); un sistema religioso así NO PUEDE TENER COMUNIÓN CON LA LUZ del evangelio predicado por las verdaderas iglesias cristianas. La Biblia manda salir de en medio de ellos y apartarse "dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso." (2 Corintios 6:17,18).
Brevísima Refutación Doctrinal
A pesar de la poca importancia que los carismáticos tienden a dar a la doctrina, y a que la práctica y demostración del "poder" de Dios no necesita, según ellos, tener ninguna base escritural, no obstante, en las pocas obras apologéticas carismáticas, existen algunas referencias a las Escrituras en apoyo a sus creencias y prácticas.
Cualesquiera que sean las escasas fuentes apologéticas que se pudieran citar aquí, en favor de la posición carismática, lo que sigue puede considerarse como las bases fundamentales para las creencias y prácticas carismáticas.
Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos (Hebreos 13:8)
Cuando un carismático escucha que ni el don de lenguas, o el de hacer milagros, ni el de sanar son dones dados a los creyentes en esta dispensación de la Iglesia, inmediatamente responde con Hebreos 13:8. Dios, y Cristo, es el mismo siempre, pero eso no quiere decir que Él ha tratado con el hombre de la misma manera. No es ésta una exposición ni defensa al dispensacionalismo, pero es evidente que las circunstancias bajo las cuales Dios trató con Adán, y con los patriarcas, y con los santos del Antiguo Testamento en general; no son las mismas con las que trató con los apóstoles y sus contemporáneos, ni mucho menos con las que trata con nosotros en esta época moderna.
La cuestión, como vimos en la sección anterior, no es si Dios puede hacer los milagros de antaño hoy en día, sino si Dios quiere realizarlos de la misma manera, y con los mismos propósitos.
La Blasfemia contra El Espíritu Santo (Mateo 12:22-31)
Otro recurso favorito de los carismáticos, generalmente expuesto como último recurso al no poder argumentar bíblicamente en favor de sus insanas prácticas, es amedrentar a los opositores diciéndoles que criticar las prácticas carismáticas puede ser una blasfemia contra el Espíritu Santo. El contexto indica que el poder con que Cristo echó fuera el demonio, los fariseos lo atribuyeron al poder de Beelzebú; en otras palabras, atribuyeron el poder de Dios a Satanás. Cristo había dado muchas otras señales de haber sido enviado del cielo; había mostrado sus credenciales. El pecado imperdonable de los fariseos es que a pesar de haber visto y oído todo lo que Cristo hizo y dijo, los fariseos lo atribuían a Satanás, entonces no había esperanza de salvación para ellos.
Los que cuestionamos las doctrinas y prácticas carismáticas, no estamos cuestionando al Señor Jesús, sino a aquellos que se dicen seguidores de él, aunque sus frutos demuestran lo contrario. Denunciar los errores doctrinales de los enemigos del evangelio, como lo hizo Pablo, no es blasfemar contra el Espíritu Santo, sino cumplir con el mandato del Señor a probar los espíritus si son de Dios (1 Juan 4:1), y de advertir contra los que no perseveran en la doctrina de Cristo (2 Juan 9-11).
La Promesa de Cristo de Poder para los Creyentes (Marcos 16:17-18)
Este pasaje es el que se refiere a las señales que seguirían a los que creían en Cristo: echar fuera demonios, hablar en otras lengua, sanidad, e inmunidad al tomar cosas mortíferas. Ya se indicó en el número anterior de APOLOGÍA, en lo relacionado con las lenguas, que
todas estas señales tuvieron su cumplimiento en el libro de los Hechos, que contiene el relato de lo que hicieron los apóstoles, quienes eran los que creían en Jesús, en el momento en que dijo esas palabras. La palabra clave es "a los que creen". No debemos pensar que estas señales serían una norma para los creyentes en todos los tiempos, de lo contrario, ¿por qué entonces, los que así creen, no toman cosas mortíferas, o toman serpientes en las manos? Cierto es que así lo han hecho algunos grupos extremistas, con la correspondiente consecuencia trágica de la muerte. (APOLOGÍA, #16, El Movimiento Carismático. Primera Parte: El Don de Lenguas; Julio-Agosto de 1994)
Por su Llaga fuimos Nosotros curados (Isaías 53:5; 1 Pedro 2:24)
Una muestra de la endeble hermenéutica carismática es la manera tan torcida como estos dos pasajes que tratan de la muerte expiatoria de Cristo son manejados. Se atribuye a los sufrimientos y la muerte de Cristo la base para la práctica carismática de la sanidad. El contexto claro de ambos pasajes es que las "enfermedades" de las que fuimos sanados los cristianos, con los sufrimientos y muerte de Cristo en la cruz, son espirituales, o sea, el mal del pecado; de otro modo, la admonición de que vivamos a la justicia (rectitud de vida) en 1 Pedro 2:24 no tendría sentido. Si la sanidad es lo que está enfocado en estos pasajes, 1 Pedro diría: "para que vivamos en sanidad, y no en justicia, como dice allí. Limitar la obra expiatoria de Cristo en la cruz a mera sanidad física, es tener los ojos puestos solamente en las cosas de la tierra, y no entender la importancia vital de la obra redentora de Cristo.
La Muerte y la Enfermedad: Consecuencia del Pecado
Otro argumento socorrido por los carismáticos es que Dios no quiere que nadie esté enfermo, que las enfermedades son obra de Satanás, y que Cristo vino para deshacer las obras del diablo.
Los carismáticos pasan por alto que: 1) La muerte y la enfermedad vinieron como consecuencia del pecado del hombre (Génesis 3:3, 16-19); 2) Que aun a Pablo el Señor le negó quitarle el aguijón de su carne (2 Cor 12:9), que probablemente era una deficiencia de la vista, resultado de su encuentro con el Señor rumbo a Damasco, y que también se enfermaba como los demás (2 Cor 11:29); 3) Que a Timoteo le recomendó utilizar de un poco de vino como medicamento para sus males estomacales (1 Tim 5:23); 4) Que todos los apóstoles murieron eventualmente; y 5) Que SÍ, los carismáticos, también se enferman, consultan médicos convencionales y también mueren.
Dios no tiene un milagro para cada uno, ni es su voluntad que todos sean sanados. Esta es una invención carismática para explotar económicamente a sus incautos seguidores.
CONCLUSIÓN
No vemos que las masas se estén convirtiendo, ni vemos que las cantinas y los centros nocturnos se estén cerrando, ni vemos que las prostitutas y los homosexuales vengan arrepentidos en grandes caravanas de rodillas ante Cristo, ni vemos que los cristianos estén viviendo en santidad y ganando almas para Cristo; ni grandes concentraciones de oración; ni que los valores cristianos sean exaltados y vividos por toda la gente; y todo esto como consecuencia de un "avivamiento" producido por el Espíritu Santo a través del Movimiento Carismático ecuménico, SINO TODO LO CONTRARIO.
El Movimiento Carismático, es sin lugar a dudas, la obra de imitación más sutil usada por Satanás para engañar tanto a los de dentro como los de fuera con un evangelio demasiado parecido al de la Biblia, pero ciertamente no el mismo, y por lo tanto, no puede salvar. Haremos bien en escuchar la admonición de Gálatas 1:6-9
Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.
Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.
Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.
Ni nos pese condenar drásticamente a estos falsos profetas portadores de otro evangelio porque:
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
EL FALSO EVANGELIO Ò EL EVANGELIO MODERNO


PRESENTACIÓN DEL EVANGELIO FALSO
• Dios te ama... y tiene un plan maravilloso para con tu vida...
• Quiere darte paz, gozo, amor y felicidad duradera
(Bendiciones, Prosperidad y Victoria).
CUÁL ES EL ERROR MÁS COMÚN EN EL EVANGELIO QUE HOY SE PREDICA?
“Ven a Cristo y él arreglará tu vida!”,
“Tu problema es que no tienes a Cristo”,
“Ten al Señor en tu corazón y serás felíz”
Estos y muchos otros son los slogans con los que hoy se predica. Pero… le estamos mintiendo al pecador diciéndole que su vida será dulce y sin problemas si se entrega al Señor. Por el contrario, en la Biblia sólo Dios garantiza tres cosas para sus hijos:
a) Tribulación
b) Aflicción
c) Vida eterna en Cristo
El evangelio de nuestra salvación no se trata de la “FELICIDAD” sino de justicia
LA JUSTICIA
• (Rom 3.10) Nosotros no la tenemos.
• (Prov 11.4) Es la única cosa que nos librará de la muerte (tanto la primera como la segunda).
• (Rom 1.16-17) Es lo que Dios revela en el evangelio.
El evangelio moderno (un evangelio falso) no se trata de la justicia, sino de la felicidad (una “mejora de vida”). No resulta en cristianos sino en “falsos convertidos”.
EL EVANGELIO EN SI
Dios lleno de Amor por los pecadores, decide que mandaría a su hijo, Dios el hijo, el segundo miembro de la trinidad, Dios el Padre, Dios el hijo y Dios el Espíritu Santo.
El segundo miembro se convertiría en hombre para el propósito de morir por los hombres.
Tenía que ser hombre para poder morir por los hombres, pero también tenía que ser Dios para poder cargar con el castigo infinito en un momento breve del tiempo.
Así que Dios entra en el mundo, toma forma de hombre, vive una vida Santa, pero a pesar de eso es ejecutado como un criminal que desde el punto de vista del hombre es lo peor que pudieron hacerle, pero desde el punto de vista divino, es lo mejor es lo mejor que Dios pudo hacer.
Dios puso sobre Él el castigo de todo el pecado de todas las personas que creerán a través de la historia de la humanidad.
Dios castiga a Cristo, quien carga el castigo de todos aquellos que creerán en la historia, castigo que si cada uno cargáramos, nunca podríamos pagar dicho castigo, es por eso que el infierno es eterno.
Pero como Él es un ser infinito, el carga con todo eso por todas esas personas que creerán y en 3 días satisface completamente la justicia de Dios, Dios valida el sacrificio de Cristo considerándolo perfecto no solo diciendo: este es mi hijo amado en el cual tengo complacencia sino que lo resucita y lo pone a su mano derecha debido a que el termina perfectamente la redención.
Cristo está a la diestra del Padre, exaltado como Señor para todos aquellos que creen habiendo pagado su castigo y redimido de sus pecados.
LA MANERA DE PRESENTAR EL EVANGELIO
1. Cristo murió por nuestros pecados... ¡Qué buenas noticias! Pero...
a. Si usted habla con la gente en la calle, verá que casi todos creen que son “pecadores” (en un sentido general).
b. Pero, se molestan y se enojan cuando usted les dice que irán al infierno. Ellos ven esto como algo injusto, cruel e irracional.
c. Por esto, las “buenas noticias” del evangelio no son muy buenas...
2. ¿Cómo podemos mostrarle al inconverso sus pecados personales para persuadirle que necesita a Cristo (la justicia de Él)? Es realmente muy sencillo...
a. (Sal 19.7) La ley de Jehová es perfecta y convierte el alma.
b. La ley cambia el parecer (los pensamientos; el alma) del pecador perdido. O sea, la ley no salva, sino que convierte el alma (para que uno huya a Cristo para la salvación).
LA IMPORTANCIA DE LA LEY EN EL EVANGELISMO
Tenemos que decirle a la gente exactamente lo que ha hecho para merecer “la multa” de la muerte (la primera muerte y también la segunda del lago de fuego).
1. Tenemos que darles primero las “malas noticias” para luego darles las “buenas noticias”.
2. Sin las malas noticias, las buenas no son buenas (más bien son una locura).
B. La manera más fácil (y muy bíblico) de presentar las “malas noticias” es con la ley.
1. (Rom 3.19) Dios dio la ley para cerrar toda boca y meter a todo el mundo bajo juicio.
2. (Rom 3.20) Por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
3. (Rom 5.20) Si usamos la ley primero, el pecado abunda y la gracia (la salvación) aun más.
4. (Rom 7.7) Uno conoce el pecado (personalmente) por lo que la ley dice.
5. (Gal 3.24) La ley, entonces, es como un “ayo” (ayudante) para llevarnos a Cristo.
C. (1Tim 1.8-10) El uso legítimo de la ley hoy día es en el evangelismo (nuestro trato con los inconversos).
1. Si queremos salvar a los perdidos de la muerte que los espera, tenemos que empezar con la ley
2. Es la manera más fácil (y bíblica) de presentar el evangelio bíblico porque...
3. TODO SE TRATA DE LA JUSTICIA (no de la felicidad... una mejora de vida).
a. No la tenemos (y la ley—la norma divina de la justicia divina—nos lo muestra).
b. Es la única cosa que nos librará de la muerte en el día del juicio.
c. Es lo que Dios revela en el evangelio de Jesucristo.
D. LA LEY, ENTONCES, LE ENTERA AL PECADOR PERDIDO DE LA IRA VENIDERA.
1. Por lo que la ley dice, él se da cuenta de su propia culpabilidad y condenación (¡es injusto!).
2. Por lo que la ley dice, el justo juicio de Dios tiene sentido—es razonable (y le infunde temor).
3. Él huirá de la ira venidera (el juicio) para huir a la salvación en Cristo a través de la cruz.
4. Si sólo le ofrecemos una “mejora de vida” en Cristo... es un evangelio falso (no se trata de la justicia) y resultará en un falso convertido que volverá al mundo y al pecado
sábado, 26 de diciembre de 2009
miércoles, 23 de diciembre de 2009
¿AVIVAMIENTO? Ò ¿AVIVO Y MIENTO?
EL VERDADERO AVIVAMIENTO
POR: HNA SILVIA DE ROSARIO
Hombres de Dios, de todas partes del mundo hablan del último y gran avivamiento.
Hombres de todo el mundo refieren a épocas pasadas en donde hubo avivamientos!!. No es extraño, para ningún cristiano que se precie de tal, identificar estas palabras y comprender que se quiere decir, cuando se dice: avivamiento!! otros prefieren llamarlo “derramamientos de unción”.
Al decirlo, pensamos en una gran agitación emocional, ......gente muy “tocada” por el poder de Dios, gente riendo o gente danzando, gente que manifiesta de diferentes maneras ALGO de la unción de Dios,...
Para aprender sobre avivamientos, se realizan Tours de viajes, hermanos que viajan de un lugar a otro, para ver si pueden llevarse a sus lugares de orígenes algo,...¿métodos?, ¿moldes?,......
¡llámelo Ud. como quiera!!, ...lo cierto es que han sido muchos a lo largo de la historia de la Iglesia,...(los más recientes Toronto, y Pensacola), ....y hasta en el exterior,.. se habla del “milagro argentino”, (por supuesto puedo hablar largamente sobre esto pues he nacido en ese suelo,)...
es real que hay conferencias por doquier, reuniones de milagros en los cuatro puntos cardinales del territorio argentino,.... pero,.... la realidad en mi nación es: corrupción, degradación moral, empobrecimiento constante de su población, crisis en las familias, absoluta perdida de valores fundamentales,...esto en la sociedad secular,..etc,...pastores enriquecidos, tolerancia incondicional del pecado, mundanalización de los cristianos, falta de fe, ignorancia de la Palabra, mucha gente!! pocos discípulos!!,...
esta realidad muestra el estado espiritual de los cristianos en Argentina, ¡¡SAL QUE NO SALA!!!,....¡¡INSIPIDA!!, y por tanto INUTIL!!....eso si, les aseguro que se vive de “avivamientos” en “avivamientos”!!, reuniones de unción y milagros, conferencias súper-archí-mega ungidas, pero falta de fe en la practica diaria del pueblo cristiano, crecimiento e inmadurez, esta es la verdadera condición de grandes multitudes que solo concurren por los panes y los peces y desestiman al PROVEEDOR de los mismos.
Sería bueno preguntarnos ¿qué es avivamiento??, ¿a que se le llama así??,
A nivel universal se habla de avivamiento. Hemos aprendido a familiarizarnos con ese termino.
¿Qué pensar entonces??,... se me ocurre, que aprendimos a hablar de avivamiento, por ver aplicado el verbo en otros pasajes de la escritura y por deducción y aplicación, es decir por tradición o costumbre, hablamos de avivamientos.
Los cristianos no supimos CÓMO llamar a la intención empecinada de Dios por RECOBRAR lo que le pertenece, SU IGLESIA!!.
A través de los diversos intentos, en distintas épocas de la historia de la Iglesia, los cristianos no hemos tenido la mínima intención de devolver AL SEÑOR, lo que no es nuestro, lo que no pertenece ni a organización, ni a institución posible: SU IGLESIA (repito: SU IGLESIA!!).
Entonces, ignorantes de toda ignorancia, le llamamos AVIVAMIENTO!!, con la escondida pretensión de seguir reteniéndola, manipulándola, manoseándola, a SU IGLESIA!!....y en cada intento de Dios por recobrar lo que es suyo, transitamos los “avivamientos” y abortamos el propósito de Dios al producir su intento, damos siempre más importancia a las manifestaciones, que al Hacedor, Productor, Realizador de tales circunstancias,.....(el que lea,...entienda..!!)....
En la Biblia, solo en los siguientes pasajes se encuentra aplicado el verbo avivar, en distintos tiempos:
Hab. 3:2: “oh Jehová aviva tu obra en medio de los tiempos”
Sal. 119:37: “avívame en tu camino”
2 Tim. 1:6: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que esta en ti por la imposición de mis manos”
No cabe duda alguna, que el verbo avivar esta aplicado en cada uno de estos casos, como una palabra exhortativa, para animar, cobrar fuerzas, vivificar, reanimar, enardecer, excitar.
Bien dice el diccionario: avivar: en caso de fuego, encender.
“Avivamiento” aparece en el diccionario como la expresión del concepto “acción de avivar o avivarse”.
Lo seguro y definitivo es preguntarnos: ¿¿habla la Biblia de avivamiento??,...la respuesta es: ¡¡NO!!, la palabra avivamiento no aparece en ninguna escritura de la Biblia.
En función de estos pasajes citados, aplicamos el vocablo “avivamiento” para definir momentos en los que la manifestación de la presencia de Dios ha sido inexcusable para la Iglesia, pero haciendo de ello nada mas que una experiencia mística.
Pero es bueno seguir preguntándonos: ¿cuándo decimos avivamiento a que nos referimos, ......? ¿es que minimizamos tanto a nuestro Padre que hemos llegado a creer que Él se manifiesta para entretenernos???, ¿avivamiento es llorar, reír, danzar, agitar panderos y estandartes??....
¿Queremos un avivamiento?,...¿Queremos realmente un avivamiento personal, local, corporal, universal?,..
Cuando Ud.. enciende fuego, ¿por que lo hace??, Ud. no anda encendiendo fuegos por ahí, no es incendiario!!, pero si lo enciende es por que hay razón, por que hay propósito, quizás si es argentino será para poner la parrilla y cocer unas tiras de asado!!,....entonces aviva el fuego, lo atiza, para que se mantengan las brasas encendidas, mientras que va agregando otras.....para que el asado se cocine parejito!!.....
El Espíritu Santo, hace miles de años llego para encender el fuego del Espíritu en los discípulos de Jesús, durante distintas épocas ha avivado el fuego a punto de apagarse, lo ha atizado.....¿entendemos que solo se aviva aquello que ha sido encendido???, ¿cuál es su propósito???...¡¡mantenernos encendidos!!.
Las tradiciones, los ritos, las doctrinas nos han hecho perder de vista que el Espíritu Santo es fuego consumidor, y su propósito es quemarnos!!, consumirnos!!, porque solo a través del fuego es purificado el oro!!, no hay otro propósito de parte de Dios para el hombre, que llenar la tierra de su gloria, estamos para ser los recipientes de la gloria de Dios y llenar la tierra de ella, ¿quienes deben realizarlo?, ¡¡los que creemos en Él!!.
Pero el hecho de vivir divididos, atomizados, con mentes partidas por realidades denominaciónales, nos ha hecho perder de vista el propósito y hemos dado preeminencia a las “manifestaciones” del Espíritu o a los dones repartidos, dejando de lado al Hacedor de los dones, que se manifiesta con el propósito de consumir en cada uno de nosotros a través de su fuego consumidor las escorias de nuestras vidas, con el fin de purificarnos, para que su vida fluya de nosotros sin impedimentos!!..
Creo que debemos revisar nuestra manera de actuar y de hablar y dar a las palabras la verdadera connotación que tienen.
¿Queremos un avivamiento de la santa presencia de Dios?,...¿sabemos que el Espíritu es fuego consumidor??,
¿estamos dispuestos a quemarnos?? Mmuummnnnn,... permítame que guarde para mí la posibilidad de la duda.
Para obtener ese avivamiento, tendrá que ser nuestro estado, tan agradable a Dios, tan santo, que posibilite que el descienda a satisfacer toda su necesidad y revele su gloria!!.
¿Hay en las Santas Escrituras muestras o ejemplos de “avivamientos”??
Cap 8 de Nehemías se encuentran lo que humildemente me he atrevido a llamar “las cinco pruebas absolutas del avivamiento”. Podrá haber manifestaciones del Espíritu pero si no se presentan estas cinco pruebas que vamos a examinar ahora no hay avivamiento... sino mero ¡¡entretenimiento!! emocional al que tratamos de teñir de espiritual.
Nehemías., narra la historia de 42360 judíos que regresaron a Jerusalén del exilio en Babilonia.
Estos regresaron a reconstruir los muros y a volver a las sendas antiguas de santidad y culto verdadero. La salida de ellos de Babilonia es un prototipo de lo que Dios esta haciendo hoy con su pueblo. Cristianos que han no han transigido con el mundo dentro de sus congregaciones, creyentes que emigran de congregaciones muertas. Babilonia fue un imperio, hoy es tipo de un sistema que tiene atrapados a quienes no conocen a Dios y aún a muchísimos que han sido salvos. Dice la escritura Zac. 2:7:
“Oh Sion la que mora con las hijas de Babilonia, escápate”
Apoc. 18: 2-4: “Salid de ella pueblo mío, ...”
Es la voz de Dios clamando por sus hijos, es la expresión de dolor del mismo corazón que nos ha parido y hoy gime y clama por nosotros.
Hnos., si no hay sinceridad que humille nuestra condición actual, no habrá avivamiento, pues PARA permitir ser QUEMADO hay que estar dispuesto, dispuesto a obedecer a raja tabla la voluntad de Dios!!.
Cinco evidencias que preceden al verdadero avivamiento
1ra. Evidencia de un avivamiento: Hno., lea Nehemías 8 desde el 1 al 5 y observe la actitud de estos hombres y mujeres, el clamor de su corazón era “traernos la palabra verdadera del Señor”, ellos evidenciaron hambre de Dios, deseo de oír y obedecer la palabra. Estuvieron nada más y nada menos que 6 horas escuchando la palabra, atentos, reconociendo que la causa de su sufrimiento era su propia terquedad y rebeldía.
La prueba más segura de avivamiento es un DESEO PROFUNDO DE LA PALABRA DE DIOS!!, pero hnos., ¿cuál es la realidad de hoy,?? ¿esta??,...NO!!,.. no quieren oír la palabra, les aburre, se van afuera, vienen a buscar “el milagro”, “el trabajo”,”la sanidad”, hemos hecho del culto algo tan “organizado” y “espectacular” que en muchos lugares los han convertido en reuniones de “entrada libre y gratuita” ,...además los anuncian en las radios cristianas, han tomado el cuerpo de Cristo como un club social, a donde concurren para realizarse en sus relaciones interpersonales.
(¡¡oh Señor Jesús!!)
2da. Evidencia: lea el párrafo de Nehemías 8:6- 9, y observe la siguiente evidencia de los que ahí estaban reunidos: quebrantamiento con humillación de corazón, sus bocas expresaban ¡AMÉN!!, su primera reacción fue de emoción y gozo, lloraban. Cuándo llega LA PALABRA, el Espíritu Santo comienza a trabajar y te hace ver SU SANTIDAD y ante su pureza se VE el verdadero estado, la verdadera condición y no se puede menos que continua humillación!!.
3er. evidencia: lea el párrafo de Nehemías 8: 10-12 , aquí vemos que todos ellos pasaron del quebrantamiento a un espíritu increíble de gozo y celebración. ¿Porqué??,....pues donde se restaura el AMOR A LA PALABRA DE DIOS y hay ARREPENTIMIENTO y donde existe verdadera mortificación por el pecado siempre provocará gozo y celebración.
¡¡Hnos!!,..debemos analizar y discernir la diferencia entre el gozo verdadero del arrepentimiento y el regocijo falso de los idolatras.
Recordemos: Éxodo 32:25 “Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido...” .
He aquí la celebración del pueblo en la que luego de fundir el oro levantaron aquel Becerro de oro, esta falsa celebración no fue más que celebrar el YO!!,....
¿Hnos., cuántos hoy en día lo único que hacen es celebrar su YO!!??...
Nehemías nos demuestra que en ese “avivamiento”, el gozo provenía de haber comprendido la PALABRA y haberse ARREPENTIDO ante ella!!. (Nehemías 8:12).
4ta. evidencia: continuemos leyendo Nehemías 8:13-17, aparecen las enramadas, ellos festejaron la fiesta de los tabernáculos. ¿Qué significado tiene esta festividad??, ...veamos Lev. 23:40- 43= a esta enramada se le llama tabernáculo = sukkah= era una habitación temporal, la sukkah es sagrada para un judío, se construye con diferentes ramas de distintos árboles, debían vivir en la enramada durante 7 días, viendo como envejecían las hojas, el vivir en la enramada significa que solo se esta de paso, debemos olvidarnos de vanidades y placeres, no eran días de lamentaciones, sino de regocijo y gozo por saber hacia donde se va, además siete años es tipo de setenta años promedio de duración de la vida humana, debían recordar que solo se esta acampando aquí, de paso hacia la morada celestial. La sukkah les hace recordar que son extranjeros aquí. Dios sabe con cuanta facilidad nos enceguecen sus bendiciones- no poseemos nada aquí en la tierra- el tabernáculo es un recordatorio que debemos abstenernos de todos los deseos carnales...
La realidad que nos lleva a reconocer nuestra condición nos permite tener un cambio de actitud frente a Dios.
5ta evidencia :continuemos leyendo Nehemías 9:2: encontramos en esa escritura la prueba final del avivamiento de entonces, ...ellos decidieron la separación completa del mundo, decidieron dejar de lado todo lo que los contaminaba para continuar asidos del Señor. Tornaron sus vidas a la obediencia a su PALABRA.
Repasemos las cinco evidencias de este “avivamiento” (como le llamamos nosotros), aquí no hubo grandes milagros, pero... tuvieron hambre de Dios, deseo de oír y obedecer la palabra,
se quebrantaron con humillación de corazón, luego se levantaron con un espíritu increíble de gozo y celebración,
hicieron enramadas durante siete días... y por último decidieron apartarse totalmente del mundo.
Amados, si esto no sucede seguirán sumergidos en festividades almáticas, donde la emoción y las añadiduras son más importantes que EL SEÑOR que es el HACEDOR.
POR FAVOR, RETORNEN A LAS SENDAS ANTIGUAS!!!!
POR: HNA SILVIA DE ROSARIO
Hombres de Dios, de todas partes del mundo hablan del último y gran avivamiento.
Hombres de todo el mundo refieren a épocas pasadas en donde hubo avivamientos!!. No es extraño, para ningún cristiano que se precie de tal, identificar estas palabras y comprender que se quiere decir, cuando se dice: avivamiento!! otros prefieren llamarlo “derramamientos de unción”.
Al decirlo, pensamos en una gran agitación emocional, ......gente muy “tocada” por el poder de Dios, gente riendo o gente danzando, gente que manifiesta de diferentes maneras ALGO de la unción de Dios,...
Para aprender sobre avivamientos, se realizan Tours de viajes, hermanos que viajan de un lugar a otro, para ver si pueden llevarse a sus lugares de orígenes algo,...¿métodos?, ¿moldes?,......
¡llámelo Ud. como quiera!!, ...lo cierto es que han sido muchos a lo largo de la historia de la Iglesia,...(los más recientes Toronto, y Pensacola), ....y hasta en el exterior,.. se habla del “milagro argentino”, (por supuesto puedo hablar largamente sobre esto pues he nacido en ese suelo,)...
es real que hay conferencias por doquier, reuniones de milagros en los cuatro puntos cardinales del territorio argentino,.... pero,.... la realidad en mi nación es: corrupción, degradación moral, empobrecimiento constante de su población, crisis en las familias, absoluta perdida de valores fundamentales,...esto en la sociedad secular,..etc,...pastores enriquecidos, tolerancia incondicional del pecado, mundanalización de los cristianos, falta de fe, ignorancia de la Palabra, mucha gente!! pocos discípulos!!,...
esta realidad muestra el estado espiritual de los cristianos en Argentina, ¡¡SAL QUE NO SALA!!!,....¡¡INSIPIDA!!, y por tanto INUTIL!!....eso si, les aseguro que se vive de “avivamientos” en “avivamientos”!!, reuniones de unción y milagros, conferencias súper-archí-mega ungidas, pero falta de fe en la practica diaria del pueblo cristiano, crecimiento e inmadurez, esta es la verdadera condición de grandes multitudes que solo concurren por los panes y los peces y desestiman al PROVEEDOR de los mismos.
Sería bueno preguntarnos ¿qué es avivamiento??, ¿a que se le llama así??,
A nivel universal se habla de avivamiento. Hemos aprendido a familiarizarnos con ese termino.
¿Qué pensar entonces??,... se me ocurre, que aprendimos a hablar de avivamiento, por ver aplicado el verbo en otros pasajes de la escritura y por deducción y aplicación, es decir por tradición o costumbre, hablamos de avivamientos.
Los cristianos no supimos CÓMO llamar a la intención empecinada de Dios por RECOBRAR lo que le pertenece, SU IGLESIA!!.
A través de los diversos intentos, en distintas épocas de la historia de la Iglesia, los cristianos no hemos tenido la mínima intención de devolver AL SEÑOR, lo que no es nuestro, lo que no pertenece ni a organización, ni a institución posible: SU IGLESIA (repito: SU IGLESIA!!).
Entonces, ignorantes de toda ignorancia, le llamamos AVIVAMIENTO!!, con la escondida pretensión de seguir reteniéndola, manipulándola, manoseándola, a SU IGLESIA!!....y en cada intento de Dios por recobrar lo que es suyo, transitamos los “avivamientos” y abortamos el propósito de Dios al producir su intento, damos siempre más importancia a las manifestaciones, que al Hacedor, Productor, Realizador de tales circunstancias,.....(el que lea,...entienda..!!)....
En la Biblia, solo en los siguientes pasajes se encuentra aplicado el verbo avivar, en distintos tiempos:
Hab. 3:2: “oh Jehová aviva tu obra en medio de los tiempos”
Sal. 119:37: “avívame en tu camino”
2 Tim. 1:6: “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que esta en ti por la imposición de mis manos”
No cabe duda alguna, que el verbo avivar esta aplicado en cada uno de estos casos, como una palabra exhortativa, para animar, cobrar fuerzas, vivificar, reanimar, enardecer, excitar.
Bien dice el diccionario: avivar: en caso de fuego, encender.
“Avivamiento” aparece en el diccionario como la expresión del concepto “acción de avivar o avivarse”.
Lo seguro y definitivo es preguntarnos: ¿¿habla la Biblia de avivamiento??,...la respuesta es: ¡¡NO!!, la palabra avivamiento no aparece en ninguna escritura de la Biblia.
En función de estos pasajes citados, aplicamos el vocablo “avivamiento” para definir momentos en los que la manifestación de la presencia de Dios ha sido inexcusable para la Iglesia, pero haciendo de ello nada mas que una experiencia mística.
Pero es bueno seguir preguntándonos: ¿cuándo decimos avivamiento a que nos referimos, ......? ¿es que minimizamos tanto a nuestro Padre que hemos llegado a creer que Él se manifiesta para entretenernos???, ¿avivamiento es llorar, reír, danzar, agitar panderos y estandartes??....
¿Queremos un avivamiento?,...¿Queremos realmente un avivamiento personal, local, corporal, universal?,..
Cuando Ud.. enciende fuego, ¿por que lo hace??, Ud. no anda encendiendo fuegos por ahí, no es incendiario!!, pero si lo enciende es por que hay razón, por que hay propósito, quizás si es argentino será para poner la parrilla y cocer unas tiras de asado!!,....entonces aviva el fuego, lo atiza, para que se mantengan las brasas encendidas, mientras que va agregando otras.....para que el asado se cocine parejito!!.....
El Espíritu Santo, hace miles de años llego para encender el fuego del Espíritu en los discípulos de Jesús, durante distintas épocas ha avivado el fuego a punto de apagarse, lo ha atizado.....¿entendemos que solo se aviva aquello que ha sido encendido???, ¿cuál es su propósito???...¡¡mantenernos encendidos!!.
Las tradiciones, los ritos, las doctrinas nos han hecho perder de vista que el Espíritu Santo es fuego consumidor, y su propósito es quemarnos!!, consumirnos!!, porque solo a través del fuego es purificado el oro!!, no hay otro propósito de parte de Dios para el hombre, que llenar la tierra de su gloria, estamos para ser los recipientes de la gloria de Dios y llenar la tierra de ella, ¿quienes deben realizarlo?, ¡¡los que creemos en Él!!.
Pero el hecho de vivir divididos, atomizados, con mentes partidas por realidades denominaciónales, nos ha hecho perder de vista el propósito y hemos dado preeminencia a las “manifestaciones” del Espíritu o a los dones repartidos, dejando de lado al Hacedor de los dones, que se manifiesta con el propósito de consumir en cada uno de nosotros a través de su fuego consumidor las escorias de nuestras vidas, con el fin de purificarnos, para que su vida fluya de nosotros sin impedimentos!!..
Creo que debemos revisar nuestra manera de actuar y de hablar y dar a las palabras la verdadera connotación que tienen.
¿Queremos un avivamiento de la santa presencia de Dios?,...¿sabemos que el Espíritu es fuego consumidor??,
¿estamos dispuestos a quemarnos?? Mmuummnnnn,... permítame que guarde para mí la posibilidad de la duda.
Para obtener ese avivamiento, tendrá que ser nuestro estado, tan agradable a Dios, tan santo, que posibilite que el descienda a satisfacer toda su necesidad y revele su gloria!!.
¿Hay en las Santas Escrituras muestras o ejemplos de “avivamientos”??
Cap 8 de Nehemías se encuentran lo que humildemente me he atrevido a llamar “las cinco pruebas absolutas del avivamiento”. Podrá haber manifestaciones del Espíritu pero si no se presentan estas cinco pruebas que vamos a examinar ahora no hay avivamiento... sino mero ¡¡entretenimiento!! emocional al que tratamos de teñir de espiritual.
Nehemías., narra la historia de 42360 judíos que regresaron a Jerusalén del exilio en Babilonia.
Estos regresaron a reconstruir los muros y a volver a las sendas antiguas de santidad y culto verdadero. La salida de ellos de Babilonia es un prototipo de lo que Dios esta haciendo hoy con su pueblo. Cristianos que han no han transigido con el mundo dentro de sus congregaciones, creyentes que emigran de congregaciones muertas. Babilonia fue un imperio, hoy es tipo de un sistema que tiene atrapados a quienes no conocen a Dios y aún a muchísimos que han sido salvos. Dice la escritura Zac. 2:7:
“Oh Sion la que mora con las hijas de Babilonia, escápate”
Apoc. 18: 2-4: “Salid de ella pueblo mío, ...”
Es la voz de Dios clamando por sus hijos, es la expresión de dolor del mismo corazón que nos ha parido y hoy gime y clama por nosotros.
Hnos., si no hay sinceridad que humille nuestra condición actual, no habrá avivamiento, pues PARA permitir ser QUEMADO hay que estar dispuesto, dispuesto a obedecer a raja tabla la voluntad de Dios!!.
Cinco evidencias que preceden al verdadero avivamiento
1ra. Evidencia de un avivamiento: Hno., lea Nehemías 8 desde el 1 al 5 y observe la actitud de estos hombres y mujeres, el clamor de su corazón era “traernos la palabra verdadera del Señor”, ellos evidenciaron hambre de Dios, deseo de oír y obedecer la palabra. Estuvieron nada más y nada menos que 6 horas escuchando la palabra, atentos, reconociendo que la causa de su sufrimiento era su propia terquedad y rebeldía.
La prueba más segura de avivamiento es un DESEO PROFUNDO DE LA PALABRA DE DIOS!!, pero hnos., ¿cuál es la realidad de hoy,?? ¿esta??,...NO!!,.. no quieren oír la palabra, les aburre, se van afuera, vienen a buscar “el milagro”, “el trabajo”,”la sanidad”, hemos hecho del culto algo tan “organizado” y “espectacular” que en muchos lugares los han convertido en reuniones de “entrada libre y gratuita” ,...además los anuncian en las radios cristianas, han tomado el cuerpo de Cristo como un club social, a donde concurren para realizarse en sus relaciones interpersonales.
(¡¡oh Señor Jesús!!)
2da. Evidencia: lea el párrafo de Nehemías 8:6- 9, y observe la siguiente evidencia de los que ahí estaban reunidos: quebrantamiento con humillación de corazón, sus bocas expresaban ¡AMÉN!!, su primera reacción fue de emoción y gozo, lloraban. Cuándo llega LA PALABRA, el Espíritu Santo comienza a trabajar y te hace ver SU SANTIDAD y ante su pureza se VE el verdadero estado, la verdadera condición y no se puede menos que continua humillación!!.
3er. evidencia: lea el párrafo de Nehemías 8: 10-12 , aquí vemos que todos ellos pasaron del quebrantamiento a un espíritu increíble de gozo y celebración. ¿Porqué??,....pues donde se restaura el AMOR A LA PALABRA DE DIOS y hay ARREPENTIMIENTO y donde existe verdadera mortificación por el pecado siempre provocará gozo y celebración.
¡¡Hnos!!,..debemos analizar y discernir la diferencia entre el gozo verdadero del arrepentimiento y el regocijo falso de los idolatras.
Recordemos: Éxodo 32:25 “Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido...” .
He aquí la celebración del pueblo en la que luego de fundir el oro levantaron aquel Becerro de oro, esta falsa celebración no fue más que celebrar el YO!!,....
¿Hnos., cuántos hoy en día lo único que hacen es celebrar su YO!!??...
Nehemías nos demuestra que en ese “avivamiento”, el gozo provenía de haber comprendido la PALABRA y haberse ARREPENTIDO ante ella!!. (Nehemías 8:12).
4ta. evidencia: continuemos leyendo Nehemías 8:13-17, aparecen las enramadas, ellos festejaron la fiesta de los tabernáculos. ¿Qué significado tiene esta festividad??, ...veamos Lev. 23:40- 43= a esta enramada se le llama tabernáculo = sukkah= era una habitación temporal, la sukkah es sagrada para un judío, se construye con diferentes ramas de distintos árboles, debían vivir en la enramada durante 7 días, viendo como envejecían las hojas, el vivir en la enramada significa que solo se esta de paso, debemos olvidarnos de vanidades y placeres, no eran días de lamentaciones, sino de regocijo y gozo por saber hacia donde se va, además siete años es tipo de setenta años promedio de duración de la vida humana, debían recordar que solo se esta acampando aquí, de paso hacia la morada celestial. La sukkah les hace recordar que son extranjeros aquí. Dios sabe con cuanta facilidad nos enceguecen sus bendiciones- no poseemos nada aquí en la tierra- el tabernáculo es un recordatorio que debemos abstenernos de todos los deseos carnales...
La realidad que nos lleva a reconocer nuestra condición nos permite tener un cambio de actitud frente a Dios.
5ta evidencia :continuemos leyendo Nehemías 9:2: encontramos en esa escritura la prueba final del avivamiento de entonces, ...ellos decidieron la separación completa del mundo, decidieron dejar de lado todo lo que los contaminaba para continuar asidos del Señor. Tornaron sus vidas a la obediencia a su PALABRA.
Repasemos las cinco evidencias de este “avivamiento” (como le llamamos nosotros), aquí no hubo grandes milagros, pero... tuvieron hambre de Dios, deseo de oír y obedecer la palabra,
se quebrantaron con humillación de corazón, luego se levantaron con un espíritu increíble de gozo y celebración,
hicieron enramadas durante siete días... y por último decidieron apartarse totalmente del mundo.
Amados, si esto no sucede seguirán sumergidos en festividades almáticas, donde la emoción y las añadiduras son más importantes que EL SEÑOR que es el HACEDOR.
POR FAVOR, RETORNEN A LAS SENDAS ANTIGUAS!!!!
¿PSICOLOGIA CRISTIANA?
PSICOLOGIA CRISTIANA
POR. SUGEL MICHELEN
Desde hace algunas décadas, muchos cristianos profesantes han comenzado a poner en duda la suficiencia de Cristo y de Su Palabra para la guía y dirección de la vida cristiana y para enfrentar los problemas del alma, y consecuentemente han comenzado a buscar soluciones en la psicología secular.
Como bien señala el Dr. MacArthur: “Los ‘psicólogos cristianos’ han venido a ser los nuevos campeones de la consejería en la Iglesia. Ellos son ahora proclamados como los verdaderos sanadores del corazón humano. Pastores y laicos han sido llevados a sentir que están mal equipados para aconsejar a menos que tengan un entrenamiento formal en técnicas psicológicas” (J. MacArthur; Our Sufficiency in Christ; pg. 31).
Esto ha venido a ser tan generalmente aceptado que muchos ni siquiera se han detenido a cuestionar si es lícito este maridaje entre la psicología y la religión o si se trata de un yugo desigual con los infieles.
Lo cierto es que tenemos muy buenas razones para pensar que este matrimonio ha venido a ser uno de los más grandes desastres que ha sufrido la Iglesia de Cristo de nuestra generación, y una de las causas principales de la decadencia espiritual de estos días.
A medida que la psicología ha ido avanzando en la Iglesia, en esa misma medida ha ido disminuyendo la predicación y la consejería bíblica; y a medida que la Biblia es relegada a un segundo plano, y a veces en la práctica eliminada por completo, en esa misma medida se ha ido debilitando la piedad de la Iglesia.
El Dr. Ed Payne, luego de haber analizado el contenido de cierta obra “cristiana” de psicología dice: “Tal psicología, presentada por cristianos, es una plaga en la iglesia moderna, porque tergiversa la relación del cristiano con Dios, retarda su santificación y debilita seriamente la Iglesia. Ninguna otra área del conocimiento parece tener un dominio tan absoluto sobre la Iglesia (como la psicología)” (Psico-Herejía; Martin y Deidre Bobgan; pg. 79-80; el paréntesis es mío).
Y el Dr. Vernon McGee, muy conocido por su programa “A través de la Biblia”, escribió hace unos años un artículo titulado “Psico-Religión – el nuevo flautista de Hamelín”, en el que dice lo siguiente: “Si la tendencia presente continúa, la enseñanza bíblica será eliminada totalmente de las estaciones de radio cristianas, así como de la TV y del púlpito. Esta no es una manifestación infundada hecha en un momento de preocupación emocional. La enseñanza bíblica está recibiendo baja prioridad en las emisiones radiales, en tanto que la llamada sicología cristiana es puesta al frente como solución bíblica a los problemas de la vida” (op. cit.; pg. 80).
Es hora de que nos detengamos a pensar seriamente en este asunto. ¿Es la Palabra de Dios suficiente para tratar con los problemas del alma, o necesitamos también la ayuda de la psicología secular? Ese es el tema que quisiera tratar en esta ocasión.
Ahora, estoy consciente de que este es un tema polémico que puede levantar una serie de interrogantes, por lo que me adelanto a hacer una aclaración. Mi punto aquí no es que la psicología no tenga ninguna clase de utilidad, sino que su utilidad es limitada. La palabra “psicología” significa estudio del alma. Pero lo que la psicología estudia realmente es la conducta humana, no el alma. Y sus observaciones limitadas a ese campo pueden ser útiles: en el área vocacional, para detectar problemas de aprendizaje y ayudar a las personas a superarlos, en el área industrial, en la educación.
Pero nuestro foco de atención aquí es el uso de la psicología para tratar con problemas tales como la ansiedad, el temor, la ira, la depresión, la amargura, el descontento, los problemas matrimoniales, los hábitos pecaminosos; para lidiar con estas dificultades la psicología no tiene ninguna solución que ofrecer que no podamos encontrarla en la Palabra de Dios.
Presuponer que necesitamos la psicología para tratar con los problemas del alma es falso, y esto por dos razones: en primer lugar, porque se fundamenta en algunos conceptos erróneos acerca de la psicología; y en segundo lugar, porque limita el alcance y eficacia de la Palabra de Dios.
¿Cuáles presuposiciones erróneas asumen aquellos que se han volcado hacia la psicología para tratar con los problemas del alma humana?
En primer lugar, presuponen que la psicoterapia (el aconsejamiento psicológico con sus teorías y técnicas) es una ciencia objetiva, cuando es en realidad una especie de religión que posee sus credos y sus dogmas, y en los cuales sus adherentes ejercen fe.
Cada día más y más personas, aun en el campo secular, están poniendo en duda, no sólo la capacidad de la psicología para ayudar a las personas, sino también su supuesto ropaje científico. Por ejemplo, el premio Nobel Richard Eynman, dice lo siguiente acerca del status científico de la psicoterapia: “El psicoanálisis no es una ciencia… tal vez se parezca más al curanderismo” (op. cit.; pg. 34).
Y el psiquiatra Thomas Szasz, profesor de psiquiatría en la Universidad Estatal de NY, dice: “No es sólo una religión que pretende ser ciencia, sino en realidad una religión falsa que busca destruir a la verdadera religión” (Ibid; pg. 35)..
La psicología y el cristianismo son dos religiones en pugna. Los problemas con los que lucha la psicología son esencialmente religiosos. Carl Jung, uno de los padres de la psicología moderna, veía la “neurosis” como una crisis de orden espiritual, no como un problema médico.
Lean con cuidado este trozo de una de sus obras, y presten atención a ciertas palabras claves que aparecen allí: ¿Qué deben hacer los terapeutas, pregunta Jung, cuando los problemas del paciente surgen de “no tener amor sino sólo sexualidad; ninguna fe, porque teme andar en oscuridad; sin esperanza porque está desilusionado del mundo y la vida, y sin entendimiento porque ha fracasado en la lectura del significado de su propia existencia?”
El problema que encaran los terapeutas, desde este punto de vista, es el de dar a los pacientes amor, fe, esperanza y entendimiento. ¿No son estos problemas netamente religiosos? ¿Cómo podrá un hombre sin Dios proveer tales cosas a un individuo? Como ven, estamos ante una religión rival que intenta desacreditar el cristianismo.
Esto viene a ser más evidente cuando rastreamos las raíces de las teorías y métodos psicológicos. Al tratar de desentrañar el origen de la psicología nos topamos con tres nombres principales: Sigmund Freud, Carl Jung, y Carl Rogers.
El primero decía que las creencias religiosas son una mera ilusión, y que la religión misma no es otra cosa que “la neurosis de obsesión de la humanidad”. De hecho, Freud atribuía a la religión el origen de los problemas mentales del hombre. Siempre fue un crítico acérrimo de las creencias religiosas.
Carl Jung, en cambio, afirmaba que todas las religiones son positivas, pero imaginarias. En otras palabras, son mitos que hacen bien; todas contienen algo de verdad sobre la psiquis humana y pueden ayudar hasta cierto punto.
Jung veía la psicoterapia como una religión alterna. “Las religiones – decía él – son sistemas de sanidad para las enfermedades psíquicas… Es por eso que los pacientes imponen al psicoterapeuta el rol de sacerdotes, y esperan y demandan de él que los libere de sus aflicciones. En consecuencia, los psicoterapeutas nos ocupamos de problemas que, estrictamente hablando, pertenecen al teólogo” (Ibid; pg. 26; el subrayado es mío).
Jung admite que los psicoterapeutas están invadiendo un terreno que antes era manejado por otros. Ahora bien, no debemos pensar que Jung veía el cristianismo con buenos ojos. No. Jung no sólo repudió el cristianismo, sino que exploró otras experiencias religiosas, incluyendo prácticas ocultistas y la nigromancia, es decir, la comunicación con los muertos a través de un médium.
Lo mismo le ocurrió a Carl Rogers. Estudió en un seminario teológico, pero renunció al cristianismo y se volcó hacia la psicología secular, terminando también en la práctica del ocultismo y la nigromancia.
Y ahora nos preguntamos, estos hombres que repudiaron de ese modo el cristianismo bíblico, ¿realmente tendrán algo que decir a la Iglesia de Cristo acerca de cómo deben vivir los cristianos y cómo deben los hombres tratar con los problemas del alma que Dios creó?
Alguien puede decir: “Bueno, eso depende. Si sus postulados son científicos, entonces no habría ningún problema en servirse de ellos. Un científico impío puede llegar a conclusiones científicas objetivas y verdaderas”. Eso es verdad, pero no en este caso.
Recuerden que aquí estamos hablando de los problemas del alma, y de las soluciones que debemos dar a estos problemas. Los psicólogos no pueden estudiar el alma en una forma científica; ellos se limitan al estudio del comportamiento humano, y en base a esos estudios tratan de determinar por qué la gente se comporta cómo lo hace, y cuáles soluciones pueden dar a sus conflictos.
Pero muchos de ellos ni siquiera creen en la existencia del alma, y una gran mayoría niega la existencia del Dios que la creó. ¿Cómo pueden llegar a conclusiones acertadas en ese terreno? Una cosa es establecer un patrón estadístico de comportamiento, y otra muy distinta pretender explicar el por qué de esos comportamientos, y muchos menos cambiarlos.
Cuando la psicología penetra en ese terreno lo que afirma es pura opinión, pura teoría, pero nada más. Puede ser que en algunos casos, sus opiniones sean de cierta utilidad, pero solo en aquellos caso en que, por la gracia común de Dios, estas opiniones coinciden con las de Dios reveladas en Su Palabra. Pero tales aciertos no deben confundirnos: la presuposición de que las teorías y métodos psicológicos son científicos no es más que un mito. La psicología es una especie de religión, y los que aceptan sus postulados lo aceptan por fe.
El famoso historiador Paul Johnson, en su obra Tiempos Modernos, dice lo siguiente: “Después de 80 años de experiencia, se ha demostrado que en general sus métodos terapéuticos (refiriéndose a Freud) son costosos fracasos, más apropiados para mimar a los desgraciados que para curar a los enfermos. Ahora sabemos que muchas ideas fundamentales del psicoanálisis carecen de base en la biología” (pg. 18).
Y Karl Popper, considerado como el filósofo de la ciencia más grande del siglo XX, dice lo siguiente sobre las teorías psicológicas: “Aunque se hacen pasar como ciencias, tienen de hecho más en común con los mitos primitivos que con la ciencia” (Ibíd.; pg. 55-56).
La segunda presuposición errónea que están asumiendo muchos consejeros cristianos hoy día es que la mejor clase de consejería es aquella que utiliza tanto la psicología como la Biblia. Los llamados “psicólogos cristianos” piensan estar en una mejor posición para aconsejar que los consejeros cristianos, que no son psicólogos, y que los psicólogos que no son cristianos. Ellos creen tener lo mejor de los dos mundos.
El problema con esa simbiosis es que los postulados sobre los cuales se basa la psicología secular se oponen tajantemente a los postulados esenciales del evangelio. Si aprobamos uno de ellos automáticamente desaprobamos el otro. Es por eso que a medida que la psicología ha tomado cuerpo en la Iglesia, muchas enseñanzas falsas han comenzado a infiltrarse también, como por ejemplo: Que la naturaleza humana es básicamente buena, que las personas pueden encontrar respuesta para sus problemas dentro de ellos mismos, que la clave para comprender y corregir las actitudes y acciones de un individuo se encuentran en algún lugar de su pasado, que otros son culpables de nuestros problemas, y así podríamos citar muchas otras cosas más.
En muchos círculos cristianos aún el vocabulario ha sufrido cambios trascendentales. Al pecado se le llama “enfermedad”; el arrepentimiento ha sido sustituido por las terapias; los pecados habituales son llamados adicciones, o conductas compulsivas, de las cuales el individuo no parece ser responsable.
Quizás el ejemplo más palpable de esta distorsión es el énfasis que vemos hoy día sobre la importancia de la auto estima y el amor propio para la realización y felicidad del individuo. Aunque este es un tema muy popular hoy día, en realidad tiene un origen reciente. Hace apenas unos 50 años que surgió fuera de la Iglesia, y desde hace unos 30 años para acá se ha introducido con fuerza dentro de ella, adaptándola de tal modo que parece una doctrina bíblica, basada en textos bíblicos.
Uno de los promotores de esta enseñanza dice lo siguiente: “Nuestra habilidad de amar a Dios y de amar a nuestro prójimo es limitada por nuestra habilidad de amarnos a nosotros mismos. No podemos amar a Dios más de lo que amamos a nuestro prójimo y no podemos amar a nuestro prójimo más de lo que nos amamos a nosotros mismos”.
Y otro psicólogo cristiano escribió: “Sin amor por nosotros mismos no puede haber amor por otros… Tu no podrás amar a tu prójimo, no podrás amar a Dios, a menos que te ames primero a ti mismo”.
Esto parece ser un eco de las palabras del Señor Jesucristo al intérprete de la ley, cuando éste le preguntó: “¿Cuál es el gran mandamiento en la ley?” Jesús le respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:37-40).
¿Está ordenando Cristo a los suyos en este pasaje que se amen a sí mismos, como sugieren algunos psicólogos cristianos? De ser así, no serían dos los mandamientos de los que dependen toda la ley y los profetas, sino tres: Ámate a ti mismo, ama a Dios y ama al prójimo. Y de estos tres, ¿cuál sería el más importante? Obviamente, el amarte a ti mismo, porque de ese dependen supuestamente los otros dos.
¿Pero es esa la enseñanza de ese texto? ¡Por supuesto que no! El mandamiento más importante de la ley no es que nos amemos nosotros mismos, sino que amemos a Dios y a nuestro prójimo. El Señor está presuponiendo más bien que nos amamos a nosotros mismos (aún el que se suicida lo hace porque piensa que estará mejor muerto que vivo), y ahora nos dice: “Con esa misma dedicación, con ese mismo fervor, ama a tu prójimo”.
En la Escritura se habla del amor propio como una obra de la carne, no como una virtud. En 2Tim. 3:1-5 Pablo advierte a Timoteo “que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos”. Por eso el llamado de Cristo a los hombres es a negarse a sí mismos y a tomar su cruz. Cualquier mensaje que enseñe lo contrario no puede ser verdadero, ni mucho menos provechoso. La desgracia de los seres humanos radica precisamente en el hecho de estimarse demasiado a sí mismos y de mirar continuamente dentro de sí mismos.
El hombre sin Cristo ha puesto el “yo” en un lugar inapropiado, y por eso su vida es un caos. Cuando el evangelio llega a nosotros, y nos mueve eficazmente a confiar en Cristo, entonces las cosas caen en el lugar que les corresponde. Nuestro interés primordial no debería ser agradar al “yo” y satisfacer sus demandas, sino más bien vivir para la gloria de Dios.
Como podemos ver, la psicología estudia los problemas del hombre desde una perspectiva completamente distinta a la perspectiva bíblica, y por lo tanto no puede haber una relación satisfactoria entre ambas; una de las dos tendrá que ceder ante la otra. Y tenemos mucha razón para pensar que es la Iglesia la que está claudicando ante el humanismo secular.
Concluyo este punto citando al Dr. MacArthur otra vez: “La ‘psicología cristiana’ es un intento de armonizar dos sistemas de pensamiento intrínsecamente contradictorios. La psicología moderna y la Biblia no pueden mezclarse sin un serio compromiso o un completo abandono del principio de la suficiencia de las Escrituras” (Una Breve Mirada a la Consejería Bíblica; pg. 30).
La tercera presuposición errónea que ha volcado a muchos a buscar ayuda en la psicología es que existen problemas en el hombre que no son físicos, y por lo tanto, no pueden ser tratados por un médico, ni tampoco son espirituales, y por lo tanto, no puede tratarlos un pastor. Son problemas netamente psicológicos o mentales.
Pero esto no es más que un mito. O nuestros problemas son orgánicos, y en ese caso debemos buscar la ayuda de un médico, o tenemos un problema espiritual, y entonces debemos ir a un pastor que trate con nosotros con la Palabra de Dios (por la estrecha interacción del alma y el cuerpo en algunos casos necesitará del trabajo conjunto del médico y el pastor).
Una persona puede tener un problema en el cerebro que le esté ocasionando una conducta extraña o anormal, como la arteriosclerosis, o el Alzheimer; pero tales personas no están mentalmente enfermas. Su problema es biológico y, por lo tanto, debe tratarlos un neurólogo no un psicólogo.
Las enfermedades mentales, si usamos ese término literalmente y no en un sentido metafórico, en realidad no existen, como veremos más ampliamente en otros artículos. El psiquiatra investigador E. Fuller Torrey dice con respecto a esta terminología: “El término en sí es disparatado, un error semántico. Las dos palabras no pueden ir juntas” (cit. por Martin y Deidre Bobgan; pg. 179).
Y el psiquiatra Thomas Szasz, a quien citamos anteriormente, dice: “Es costumbre definir la psiquiatría como una especialidad médica que tiene que ver con el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales. Esta es una definición sin valor, y engañosa. La enfermedad mental es un mito” (Ibid; pg. 181-182).
Esto no es un asunto de semántica meramente, sino un serio error que está causando no pocos inconvenientes en la iglesia de Cristo de nuestra generación. La psicología ha invadido un terreno que no le corresponde, y muchos pastores mansamente han claudicado ante ella.
Cito aquí a Martin y Deidre Bobgan en su obra “Psico - Herejía; la Seducción Sicológica de la Cristiandad”: “La mayor tragedia que produce el nombre erróneo de la enfermedad mental, es que las personas que están experimentando problemas de la vida buscan ayuda fuera de la iglesia. Y cuando piden esa ayuda a un líder de la iglesia, por lo general son (remitidas) a profesionales que se especializan en ‘enfermedad mental’ y ‘salud mental’. Se ha hecho tan fácil enviar a una persona con problemas matrimoniales o de familia a un profesional de la salud mental, como enviar a una persona con una pierna quebrada a un médico”.
Y luego continúan diciendo: “Los problemas de la vida son problemas espirituales, que requieren soluciones espirituales, no problemas psicológicos que requieren soluciones psicológicas. A la iglesia se le ha embaucado para que crea que los problemas de la vida son problemas del cerebro, que requieren soluciones científicas, más que problemas de la mente que requieren soluciones bíblicas… Mientras llamemos ‘enfermedad mental’ a los problemas de la vida, seguiremos sustituyendo la responsabilidad por la terapia” (pg. 185-186).
Nosotros tenemos en la Biblia un manual completo de todo lo que nuestras almas necesitan para una vida bienaventurada que glorifique a Dios. Los médicos deben tratar con los problemas del cuerpo, los cristianos debemos tratar con Cristo y Su Palabra los problemas del alma humana. Decir lo contrario es resucitar la vieja herejía que Pablo combatió en Colosas, que aunque ahora use terminología científica, sigue siendo igualmente errónea y dañina; los falsos maestros de Colosas querían convencer a estos hermanos de que era bueno tener a Cristo y Su Palabra, pero no suficiente; de ahí la advertencia de Pablo en el capítulo 2 de la carta con las que ahora concluyo:
“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad” (Col. 2:8-10).
POR. SUGEL MICHELEN
Desde hace algunas décadas, muchos cristianos profesantes han comenzado a poner en duda la suficiencia de Cristo y de Su Palabra para la guía y dirección de la vida cristiana y para enfrentar los problemas del alma, y consecuentemente han comenzado a buscar soluciones en la psicología secular.
Como bien señala el Dr. MacArthur: “Los ‘psicólogos cristianos’ han venido a ser los nuevos campeones de la consejería en la Iglesia. Ellos son ahora proclamados como los verdaderos sanadores del corazón humano. Pastores y laicos han sido llevados a sentir que están mal equipados para aconsejar a menos que tengan un entrenamiento formal en técnicas psicológicas” (J. MacArthur; Our Sufficiency in Christ; pg. 31).
Esto ha venido a ser tan generalmente aceptado que muchos ni siquiera se han detenido a cuestionar si es lícito este maridaje entre la psicología y la religión o si se trata de un yugo desigual con los infieles.
Lo cierto es que tenemos muy buenas razones para pensar que este matrimonio ha venido a ser uno de los más grandes desastres que ha sufrido la Iglesia de Cristo de nuestra generación, y una de las causas principales de la decadencia espiritual de estos días.
A medida que la psicología ha ido avanzando en la Iglesia, en esa misma medida ha ido disminuyendo la predicación y la consejería bíblica; y a medida que la Biblia es relegada a un segundo plano, y a veces en la práctica eliminada por completo, en esa misma medida se ha ido debilitando la piedad de la Iglesia.
El Dr. Ed Payne, luego de haber analizado el contenido de cierta obra “cristiana” de psicología dice: “Tal psicología, presentada por cristianos, es una plaga en la iglesia moderna, porque tergiversa la relación del cristiano con Dios, retarda su santificación y debilita seriamente la Iglesia. Ninguna otra área del conocimiento parece tener un dominio tan absoluto sobre la Iglesia (como la psicología)” (Psico-Herejía; Martin y Deidre Bobgan; pg. 79-80; el paréntesis es mío).
Y el Dr. Vernon McGee, muy conocido por su programa “A través de la Biblia”, escribió hace unos años un artículo titulado “Psico-Religión – el nuevo flautista de Hamelín”, en el que dice lo siguiente: “Si la tendencia presente continúa, la enseñanza bíblica será eliminada totalmente de las estaciones de radio cristianas, así como de la TV y del púlpito. Esta no es una manifestación infundada hecha en un momento de preocupación emocional. La enseñanza bíblica está recibiendo baja prioridad en las emisiones radiales, en tanto que la llamada sicología cristiana es puesta al frente como solución bíblica a los problemas de la vida” (op. cit.; pg. 80).
Es hora de que nos detengamos a pensar seriamente en este asunto. ¿Es la Palabra de Dios suficiente para tratar con los problemas del alma, o necesitamos también la ayuda de la psicología secular? Ese es el tema que quisiera tratar en esta ocasión.
Ahora, estoy consciente de que este es un tema polémico que puede levantar una serie de interrogantes, por lo que me adelanto a hacer una aclaración. Mi punto aquí no es que la psicología no tenga ninguna clase de utilidad, sino que su utilidad es limitada. La palabra “psicología” significa estudio del alma. Pero lo que la psicología estudia realmente es la conducta humana, no el alma. Y sus observaciones limitadas a ese campo pueden ser útiles: en el área vocacional, para detectar problemas de aprendizaje y ayudar a las personas a superarlos, en el área industrial, en la educación.
Pero nuestro foco de atención aquí es el uso de la psicología para tratar con problemas tales como la ansiedad, el temor, la ira, la depresión, la amargura, el descontento, los problemas matrimoniales, los hábitos pecaminosos; para lidiar con estas dificultades la psicología no tiene ninguna solución que ofrecer que no podamos encontrarla en la Palabra de Dios.
Presuponer que necesitamos la psicología para tratar con los problemas del alma es falso, y esto por dos razones: en primer lugar, porque se fundamenta en algunos conceptos erróneos acerca de la psicología; y en segundo lugar, porque limita el alcance y eficacia de la Palabra de Dios.
¿Cuáles presuposiciones erróneas asumen aquellos que se han volcado hacia la psicología para tratar con los problemas del alma humana?
En primer lugar, presuponen que la psicoterapia (el aconsejamiento psicológico con sus teorías y técnicas) es una ciencia objetiva, cuando es en realidad una especie de religión que posee sus credos y sus dogmas, y en los cuales sus adherentes ejercen fe.
Cada día más y más personas, aun en el campo secular, están poniendo en duda, no sólo la capacidad de la psicología para ayudar a las personas, sino también su supuesto ropaje científico. Por ejemplo, el premio Nobel Richard Eynman, dice lo siguiente acerca del status científico de la psicoterapia: “El psicoanálisis no es una ciencia… tal vez se parezca más al curanderismo” (op. cit.; pg. 34).
Y el psiquiatra Thomas Szasz, profesor de psiquiatría en la Universidad Estatal de NY, dice: “No es sólo una religión que pretende ser ciencia, sino en realidad una religión falsa que busca destruir a la verdadera religión” (Ibid; pg. 35)..
La psicología y el cristianismo son dos religiones en pugna. Los problemas con los que lucha la psicología son esencialmente religiosos. Carl Jung, uno de los padres de la psicología moderna, veía la “neurosis” como una crisis de orden espiritual, no como un problema médico.
Lean con cuidado este trozo de una de sus obras, y presten atención a ciertas palabras claves que aparecen allí: ¿Qué deben hacer los terapeutas, pregunta Jung, cuando los problemas del paciente surgen de “no tener amor sino sólo sexualidad; ninguna fe, porque teme andar en oscuridad; sin esperanza porque está desilusionado del mundo y la vida, y sin entendimiento porque ha fracasado en la lectura del significado de su propia existencia?”
El problema que encaran los terapeutas, desde este punto de vista, es el de dar a los pacientes amor, fe, esperanza y entendimiento. ¿No son estos problemas netamente religiosos? ¿Cómo podrá un hombre sin Dios proveer tales cosas a un individuo? Como ven, estamos ante una religión rival que intenta desacreditar el cristianismo.
Esto viene a ser más evidente cuando rastreamos las raíces de las teorías y métodos psicológicos. Al tratar de desentrañar el origen de la psicología nos topamos con tres nombres principales: Sigmund Freud, Carl Jung, y Carl Rogers.
El primero decía que las creencias religiosas son una mera ilusión, y que la religión misma no es otra cosa que “la neurosis de obsesión de la humanidad”. De hecho, Freud atribuía a la religión el origen de los problemas mentales del hombre. Siempre fue un crítico acérrimo de las creencias religiosas.
Carl Jung, en cambio, afirmaba que todas las religiones son positivas, pero imaginarias. En otras palabras, son mitos que hacen bien; todas contienen algo de verdad sobre la psiquis humana y pueden ayudar hasta cierto punto.
Jung veía la psicoterapia como una religión alterna. “Las religiones – decía él – son sistemas de sanidad para las enfermedades psíquicas… Es por eso que los pacientes imponen al psicoterapeuta el rol de sacerdotes, y esperan y demandan de él que los libere de sus aflicciones. En consecuencia, los psicoterapeutas nos ocupamos de problemas que, estrictamente hablando, pertenecen al teólogo” (Ibid; pg. 26; el subrayado es mío).
Jung admite que los psicoterapeutas están invadiendo un terreno que antes era manejado por otros. Ahora bien, no debemos pensar que Jung veía el cristianismo con buenos ojos. No. Jung no sólo repudió el cristianismo, sino que exploró otras experiencias religiosas, incluyendo prácticas ocultistas y la nigromancia, es decir, la comunicación con los muertos a través de un médium.
Lo mismo le ocurrió a Carl Rogers. Estudió en un seminario teológico, pero renunció al cristianismo y se volcó hacia la psicología secular, terminando también en la práctica del ocultismo y la nigromancia.
Y ahora nos preguntamos, estos hombres que repudiaron de ese modo el cristianismo bíblico, ¿realmente tendrán algo que decir a la Iglesia de Cristo acerca de cómo deben vivir los cristianos y cómo deben los hombres tratar con los problemas del alma que Dios creó?
Alguien puede decir: “Bueno, eso depende. Si sus postulados son científicos, entonces no habría ningún problema en servirse de ellos. Un científico impío puede llegar a conclusiones científicas objetivas y verdaderas”. Eso es verdad, pero no en este caso.
Recuerden que aquí estamos hablando de los problemas del alma, y de las soluciones que debemos dar a estos problemas. Los psicólogos no pueden estudiar el alma en una forma científica; ellos se limitan al estudio del comportamiento humano, y en base a esos estudios tratan de determinar por qué la gente se comporta cómo lo hace, y cuáles soluciones pueden dar a sus conflictos.
Pero muchos de ellos ni siquiera creen en la existencia del alma, y una gran mayoría niega la existencia del Dios que la creó. ¿Cómo pueden llegar a conclusiones acertadas en ese terreno? Una cosa es establecer un patrón estadístico de comportamiento, y otra muy distinta pretender explicar el por qué de esos comportamientos, y muchos menos cambiarlos.
Cuando la psicología penetra en ese terreno lo que afirma es pura opinión, pura teoría, pero nada más. Puede ser que en algunos casos, sus opiniones sean de cierta utilidad, pero solo en aquellos caso en que, por la gracia común de Dios, estas opiniones coinciden con las de Dios reveladas en Su Palabra. Pero tales aciertos no deben confundirnos: la presuposición de que las teorías y métodos psicológicos son científicos no es más que un mito. La psicología es una especie de religión, y los que aceptan sus postulados lo aceptan por fe.
El famoso historiador Paul Johnson, en su obra Tiempos Modernos, dice lo siguiente: “Después de 80 años de experiencia, se ha demostrado que en general sus métodos terapéuticos (refiriéndose a Freud) son costosos fracasos, más apropiados para mimar a los desgraciados que para curar a los enfermos. Ahora sabemos que muchas ideas fundamentales del psicoanálisis carecen de base en la biología” (pg. 18).
Y Karl Popper, considerado como el filósofo de la ciencia más grande del siglo XX, dice lo siguiente sobre las teorías psicológicas: “Aunque se hacen pasar como ciencias, tienen de hecho más en común con los mitos primitivos que con la ciencia” (Ibíd.; pg. 55-56).
La segunda presuposición errónea que están asumiendo muchos consejeros cristianos hoy día es que la mejor clase de consejería es aquella que utiliza tanto la psicología como la Biblia. Los llamados “psicólogos cristianos” piensan estar en una mejor posición para aconsejar que los consejeros cristianos, que no son psicólogos, y que los psicólogos que no son cristianos. Ellos creen tener lo mejor de los dos mundos.
El problema con esa simbiosis es que los postulados sobre los cuales se basa la psicología secular se oponen tajantemente a los postulados esenciales del evangelio. Si aprobamos uno de ellos automáticamente desaprobamos el otro. Es por eso que a medida que la psicología ha tomado cuerpo en la Iglesia, muchas enseñanzas falsas han comenzado a infiltrarse también, como por ejemplo: Que la naturaleza humana es básicamente buena, que las personas pueden encontrar respuesta para sus problemas dentro de ellos mismos, que la clave para comprender y corregir las actitudes y acciones de un individuo se encuentran en algún lugar de su pasado, que otros son culpables de nuestros problemas, y así podríamos citar muchas otras cosas más.
En muchos círculos cristianos aún el vocabulario ha sufrido cambios trascendentales. Al pecado se le llama “enfermedad”; el arrepentimiento ha sido sustituido por las terapias; los pecados habituales son llamados adicciones, o conductas compulsivas, de las cuales el individuo no parece ser responsable.
Quizás el ejemplo más palpable de esta distorsión es el énfasis que vemos hoy día sobre la importancia de la auto estima y el amor propio para la realización y felicidad del individuo. Aunque este es un tema muy popular hoy día, en realidad tiene un origen reciente. Hace apenas unos 50 años que surgió fuera de la Iglesia, y desde hace unos 30 años para acá se ha introducido con fuerza dentro de ella, adaptándola de tal modo que parece una doctrina bíblica, basada en textos bíblicos.
Uno de los promotores de esta enseñanza dice lo siguiente: “Nuestra habilidad de amar a Dios y de amar a nuestro prójimo es limitada por nuestra habilidad de amarnos a nosotros mismos. No podemos amar a Dios más de lo que amamos a nuestro prójimo y no podemos amar a nuestro prójimo más de lo que nos amamos a nosotros mismos”.
Y otro psicólogo cristiano escribió: “Sin amor por nosotros mismos no puede haber amor por otros… Tu no podrás amar a tu prójimo, no podrás amar a Dios, a menos que te ames primero a ti mismo”.
Esto parece ser un eco de las palabras del Señor Jesucristo al intérprete de la ley, cuando éste le preguntó: “¿Cuál es el gran mandamiento en la ley?” Jesús le respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:37-40).
¿Está ordenando Cristo a los suyos en este pasaje que se amen a sí mismos, como sugieren algunos psicólogos cristianos? De ser así, no serían dos los mandamientos de los que dependen toda la ley y los profetas, sino tres: Ámate a ti mismo, ama a Dios y ama al prójimo. Y de estos tres, ¿cuál sería el más importante? Obviamente, el amarte a ti mismo, porque de ese dependen supuestamente los otros dos.
¿Pero es esa la enseñanza de ese texto? ¡Por supuesto que no! El mandamiento más importante de la ley no es que nos amemos nosotros mismos, sino que amemos a Dios y a nuestro prójimo. El Señor está presuponiendo más bien que nos amamos a nosotros mismos (aún el que se suicida lo hace porque piensa que estará mejor muerto que vivo), y ahora nos dice: “Con esa misma dedicación, con ese mismo fervor, ama a tu prójimo”.
En la Escritura se habla del amor propio como una obra de la carne, no como una virtud. En 2Tim. 3:1-5 Pablo advierte a Timoteo “que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos”. Por eso el llamado de Cristo a los hombres es a negarse a sí mismos y a tomar su cruz. Cualquier mensaje que enseñe lo contrario no puede ser verdadero, ni mucho menos provechoso. La desgracia de los seres humanos radica precisamente en el hecho de estimarse demasiado a sí mismos y de mirar continuamente dentro de sí mismos.
El hombre sin Cristo ha puesto el “yo” en un lugar inapropiado, y por eso su vida es un caos. Cuando el evangelio llega a nosotros, y nos mueve eficazmente a confiar en Cristo, entonces las cosas caen en el lugar que les corresponde. Nuestro interés primordial no debería ser agradar al “yo” y satisfacer sus demandas, sino más bien vivir para la gloria de Dios.
Como podemos ver, la psicología estudia los problemas del hombre desde una perspectiva completamente distinta a la perspectiva bíblica, y por lo tanto no puede haber una relación satisfactoria entre ambas; una de las dos tendrá que ceder ante la otra. Y tenemos mucha razón para pensar que es la Iglesia la que está claudicando ante el humanismo secular.
Concluyo este punto citando al Dr. MacArthur otra vez: “La ‘psicología cristiana’ es un intento de armonizar dos sistemas de pensamiento intrínsecamente contradictorios. La psicología moderna y la Biblia no pueden mezclarse sin un serio compromiso o un completo abandono del principio de la suficiencia de las Escrituras” (Una Breve Mirada a la Consejería Bíblica; pg. 30).
La tercera presuposición errónea que ha volcado a muchos a buscar ayuda en la psicología es que existen problemas en el hombre que no son físicos, y por lo tanto, no pueden ser tratados por un médico, ni tampoco son espirituales, y por lo tanto, no puede tratarlos un pastor. Son problemas netamente psicológicos o mentales.
Pero esto no es más que un mito. O nuestros problemas son orgánicos, y en ese caso debemos buscar la ayuda de un médico, o tenemos un problema espiritual, y entonces debemos ir a un pastor que trate con nosotros con la Palabra de Dios (por la estrecha interacción del alma y el cuerpo en algunos casos necesitará del trabajo conjunto del médico y el pastor).
Una persona puede tener un problema en el cerebro que le esté ocasionando una conducta extraña o anormal, como la arteriosclerosis, o el Alzheimer; pero tales personas no están mentalmente enfermas. Su problema es biológico y, por lo tanto, debe tratarlos un neurólogo no un psicólogo.
Las enfermedades mentales, si usamos ese término literalmente y no en un sentido metafórico, en realidad no existen, como veremos más ampliamente en otros artículos. El psiquiatra investigador E. Fuller Torrey dice con respecto a esta terminología: “El término en sí es disparatado, un error semántico. Las dos palabras no pueden ir juntas” (cit. por Martin y Deidre Bobgan; pg. 179).
Y el psiquiatra Thomas Szasz, a quien citamos anteriormente, dice: “Es costumbre definir la psiquiatría como una especialidad médica que tiene que ver con el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales. Esta es una definición sin valor, y engañosa. La enfermedad mental es un mito” (Ibid; pg. 181-182).
Esto no es un asunto de semántica meramente, sino un serio error que está causando no pocos inconvenientes en la iglesia de Cristo de nuestra generación. La psicología ha invadido un terreno que no le corresponde, y muchos pastores mansamente han claudicado ante ella.
Cito aquí a Martin y Deidre Bobgan en su obra “Psico - Herejía; la Seducción Sicológica de la Cristiandad”: “La mayor tragedia que produce el nombre erróneo de la enfermedad mental, es que las personas que están experimentando problemas de la vida buscan ayuda fuera de la iglesia. Y cuando piden esa ayuda a un líder de la iglesia, por lo general son (remitidas) a profesionales que se especializan en ‘enfermedad mental’ y ‘salud mental’. Se ha hecho tan fácil enviar a una persona con problemas matrimoniales o de familia a un profesional de la salud mental, como enviar a una persona con una pierna quebrada a un médico”.
Y luego continúan diciendo: “Los problemas de la vida son problemas espirituales, que requieren soluciones espirituales, no problemas psicológicos que requieren soluciones psicológicas. A la iglesia se le ha embaucado para que crea que los problemas de la vida son problemas del cerebro, que requieren soluciones científicas, más que problemas de la mente que requieren soluciones bíblicas… Mientras llamemos ‘enfermedad mental’ a los problemas de la vida, seguiremos sustituyendo la responsabilidad por la terapia” (pg. 185-186).
Nosotros tenemos en la Biblia un manual completo de todo lo que nuestras almas necesitan para una vida bienaventurada que glorifique a Dios. Los médicos deben tratar con los problemas del cuerpo, los cristianos debemos tratar con Cristo y Su Palabra los problemas del alma humana. Decir lo contrario es resucitar la vieja herejía que Pablo combatió en Colosas, que aunque ahora use terminología científica, sigue siendo igualmente errónea y dañina; los falsos maestros de Colosas querían convencer a estos hermanos de que era bueno tener a Cristo y Su Palabra, pero no suficiente; de ahí la advertencia de Pablo en el capítulo 2 de la carta con las que ahora concluyo:
“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad” (Col. 2:8-10).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)